
Durante la inauguración de la Expo Internacional de Petróleo, el gobernador Luis Caldera anunció la llegada de miles de millones de dólares en inversiones y convenios internacionales orientados a duplicar la producción en la cuenca del Lago de Maracaibo, impulsar la generación eléctrica privada y mitigar el impacto ambiental en la región.
El estado Zulia apunta a recuperar su rol protagónico en la industria petrolera nacional. Este miércoles 23 de septiembre, el gobernador de la entidad, Luis Caldera, participó en la apertura de la Expo Internacional de Petróleo, Industria y Comercio —organizada por Petróleos de América—, un escenario donde se ratificó el potencial de la región como eje fundamental para la reactivación económica y de hidrocarburos del país.
Durante el encuentro, el mandatario regional destacó la formalización de nuevos convenios estratégicos de participación entre el Estado y empresas nacionales e internacionales. El objetivo central de estos acuerdos es incrementar de forma significativa los volúmenes de extracción, estimular la economía zuliana y dinamizar el mercado laboral local.
Alianzas ambientales e infraestructura
Uno de los anuncios clave de la jornada fue la firma de un convenio tripartito entre el Ejecutivo nacional, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). Esta alianza tiene como meta mitigar el impacto ambiental en el Lago de Maracaibo, optimizar la red de oleoductos y gasoductos, regular el tránsito de buques y brindar resguardo integral a los trabajadores del sector pesquero.
«Esta nueva etapa coloca al Zulia y a Maracaibo como la capital de lo que será la exploración, producción y exportación de petróleo en toda Venezuela», enfatizó Caldera, recordando que la entidad concentra más del 20 % de las reservas probadas del país.
Metas de producción y empleo
Actualmente, la cuenca zuliana registra una producción estimada en 400.000 barriles diarios (bpd), con la meta a corto y mediano plazo de escalar hasta los 800.000 bpd mediante la optimización de campos maduros y la intervención de unos 8.000 pozos en el área. Para respaldar estas operaciones, las proyecciones económicas estiman que entre 20.000 y 25.000 millones de dólares —de una inversión global de 100.000 millones prevista para el sector nacional— se derramarán directamente en la región.
En materia laboral, las estimaciones iniciales apuntan a la creación de 8.000 empleos directos y más de 40.000 indirectos, cifra que podría ascender hasta los 100.000 puestos de trabajo conforme se ejecuten los distintos proyectos. Adicionalmente, los recursos provenientes de un fondo petrolero impulsado por el Ejecutivo nacional se enfocarán en atender áreas críticas como salud, educación, servicios públicos e infraestructura agrícola.
Finalmente, como parte de las normativas operativas y de resguardo para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), las empresas privadas que participen en los contratos de extracción deberán aportar sus propios sistemas de generación de energía, garantizando así la estabilidad del suministro eléctrico y la continuidad de las operaciones industriales en los campos petroleros.
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