
El gobernador Luis Caldera lidera el rescate del templo histórico con apoyo del Gobierno nacional para preservar la identidad zuliana.
Transformación del casco central marabino
El Ejecutivo regional, bajo la dirección del gobernador bolivariano Luis Caldera, ha dado inicio formal a un ambicioso proyecto de rehabilitación y restauración técnica de la Catedral Metropolitana de Maracaibo. Esta intervención no es un hecho aislado, sino que se fundamenta en el Plan de Rescate del Patrimonio Arquitectónico de Maracaibo, una iniciativa estratégica impulsada por la gestión de Caldera con el respaldo decidido del presidente Nicolás Maduro y el seguimiento de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
La Catedral, epicentro de la fe y la historia en el estado Zulia, comienza así un proceso de renovación que busca detener el deterioro causado por el tiempo y el clima, devolviéndole su esplendor original. Este esfuerzo conjunto entre los distintos niveles de gobierno subraya la importancia de proteger los espacios que definen la memoria colectiva del pueblo zuliano, garantizando que el corazón de la ciudad siga latiendo con fuerza.
Inspección técnica y alcances de la obra
Durante una jornada de supervisión directa, el gobernador Luis Caldera, en compañía del presbítero Néstor Primera, párroco del recinto, recorrió las instalaciones del templo ubicado en el casco central. Durante la visita, se verificó el despliegue inmediato de las cuadrillas especializadas que ya ejecutan labores de acondicionamiento tanto en las fachadas exteriores como en las naves internas de la iglesia.
El plan de intervención técnica es exhaustivo y respeta los protocolos de restauración para monumentos nacionales. Incluye la recuperación especializada de elementos arquitectónicos decorativos y la curaduría de piezas de madera de incalculable valor patrimonial. Además, las autoridades confirmaron que en los próximos días se ejecutará la sustitución total de la cubierta del techo. Esta acción es crítica para evitar filtraciones y asegurar la integridad estructural de la edificación, que resguarda tesoros artísticos y religiosos de los siglos XVI y XVII.
Un acto de justicia cultural y social
La Catedral de Maracaibo trasciende su función religiosa para erigirse como un baluarte arquitectónico que custodia los hitos de la identidad regional. Su restauración representa un acto de justicia cultural para el Zulia, rescatando uno de los templos más antiguos y significativos de la geografía venezolana. El objetivo central de esta gestión es asegurar que el patrimonio edificado no sea solo un recuerdo del pasado, sino un testimonio vivo y funcional para las familias marabinas.
Para la Gobernación Bolivariana del Zulia, la inversión en cultura y patrimonio es una inversión en la dignidad del pueblo. Al recuperar estos espacios, se fomenta el turismo religioso y se fortalece el sentido de pertenencia de los ciudadanos hacia su entorno histórico, creando un entorno urbano más humano y estético.
Compromiso con las futuras generaciones
El presbítero Néstor Primera calificó el inicio de estas obras como una acción fundamental para el porvenir de la ciudad. El párroco destacó la voluntad política de las autoridades por priorizar el rescate de los símbolos que definen la zulianidad, entendiendo que la Catedral es el hogar espiritual de todos los hijos del sol amado.
Según expresó el clérigo, la decisión de priorizar este templo permite transmitir el valor histórico a los jóvenes, asegurando que las nuevas generaciones reconozcan sus raíces en un entorno embellecido y seguro. Con este despliegue, el Gobierno bolivariano ratifica su compromiso de proteger el legado arquitectónico del estado para la posteridad.
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