
Especialistas del Hospital Noriega Trigo en San Francisco lograron resolver con éxito una gestación extrauterina que se presenta en apenas el 0,001 % de los casos a nivel mundial, una hazaña catalogada como un auténtico milagro médico.
El personal médico del Hospital General Regional Doctor Manuel Noriega Trigo, ubicado en el municipio San Francisco del estado Zulia, protagonizó un acontecimiento científico sin precedentes en la región. Un equipo multidisciplinario de especialistas logró el nacimiento con vida de un neonato tras culminar un embarazo abdominal de 37 semanas de gestación, una condición médica de extrema gravedad y rareza.
La información fue difundida de manera oficial este martes 2 de junio por el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) a través de sus plataformas digitales. La institución calificó la resolución de este caso como un verdadero «milagro médico», debido a que las estadísticas globales asocian este tipo de embarazos ectópicos con una probabilidad de ocurrencia de apenas el 0,001 %, donde la supervivencia del bebé al término de la gestación es un hecho casi excepcional.
De un diagnóstico de ascitis a una cirugía de alta complejidad
A diferencia de un embarazo convencional, el feto completó su desarrollo fuera de la cavidad uterina, alojándose y creciendo directamente en el área abdominal, adyacente a la zona intestinal de la madre. Debido a la inusual presentación de los síntomas, los médicos tratantes confundieron la condición en un principio con un cuadro de ascitis (acumulación patológica de líquido en el abdomen), una sospecha que dio un vuelco drástico al descubrirse la presencia del bebé.
La intervención quirúrgica, catalogada de alto riesgo por las potenciales hemorragias maternas que suelen desencadenar estos casos, culminó de manera exitosa gracias a la pericia de un destacado cuerpo de profesionales de la salud.
El equipo detrás de la hazaña
Liderazgo médico: El procedimiento de alta complejidad estuvo comandado por la doctora Ginelly Guerra, jefa del Servicio de Ginecología del centro asistencial, en colaboración con el doctor Rafael Cabrera como médico ayudante.
Asimismo, dada la delicada ubicación del saco gestacional en el entorno de los órganos digestivos, la operación contó con la participación crucial del cirujano general, el doctor Iván Morales.
El nacimiento de este infante a término no solo representa el resguardo de la vida de la madre y su hijo, sino que se inscribe como un logro histórico para la obstetricia y la cirugía en la medicina venezolana, demostrando el alto nivel de respuesta de los especialistas locales frente a emergencias de escala internacional.
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