
En un recorrido por el casco central, el equipo de «Habla la Gente» recogió el malestar de los profesionales del volante. Desde la ruta de Veritas hasta el trayecto hacia San Francisco y La Concepción, los choferes exigen a las autoridades regionales y municipales la reparación urgente de calles «raspadas» y tramos destruidos que están acabando con sus unidades.
Bajo el inclemente sol marabino y el estruendo de los motores que se resisten a detenerse, los transportistas del casco central de la ciudad alzaron su voz este lunes. Lo que debería ser una jornada de servicio ordinaria se ha convertido en una carrera de obstáculos donde el deterioro de la infraestructura vial y el costo prohibitivo de los repuestos consumen la ganancia del día.
Vías «raspadas» y cauchos destrozados
El clamor es unánime en las paradas principales. Para José Marín, con más de cuatro décadas recorriendo la ruta de Veritas, la situación en la «Calle 20» es insostenible: “Nos tienen marginados; rasparon la vía y la dejaron así. Eso nos perjudica mucho, tenemos los cauchos vueltos nada”, denunció con frustración.
En otras zonas, como Milagro Norte, el diagnóstico es similar. Aunque algunos conductores como José Villalobos reconocen ciertos avances en años previos, insisten en que sectores estratégicos permanecen en el olvido, extendiendo un llamado directo al Gobernador para que inspeccione personalmente la vialidad de la zona norte.
Los Haticos: Una década de abandono
La conexión entre Maracaibo y San Francisco también pende de un hilo. Gregori Caridad, veterano de esta ruta interurbana, recordó que la emblemática vía de Los Haticos suma más de diez años en ruinas. “Hacemos un llamado a los entes gubernamentales para que verifiquen cómo tenemos esa importante vialidad; es nuestra conexión principal y está destruida”, señaló.
Crisis en las rutas foráneas
Hacia el oeste y los municipios vecinos, el panorama empeora. Los transportistas de la ruta Concepción-Maracaibo aseguran realizar un esfuerzo «heroico» para mantener la movilidad. Carlos Soto, con 15 años de experiencia, puso el foco en el municipio Jesús Enrique Lossada: “La entrada por Palito Blanco no sirve, y ni hablar de la vía de La Curva. Pedimos al Gobierno que se aboque a la vialidad de este municipio”.
El motor del tesón marabino
A pesar de los baches, la falta de asfalto y una crisis económica que golpea el mantenimiento de los vehículos, el transporte público en Maracaibo sobrevive gracias al empeño individual de quienes se niegan a apagar sus motores. Detrás de cada queja hay una realidad compartida: la urgencia de una inversión seria en las arterias viales que permita a la ciudad seguir moviéndose.
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