
Trujillo se engalana con sus Ferias en honor a la Virgen de la Paz.
El estado Trujillo, cuna de profundas tradiciones y fervor religioso, se prepara para la celebración de sus emblemáticas Ferias de la Virgen de la Paz, un evento que cada año, en torno al 24 de enero, combina la devoción espiritual con una rica agenda cultural y popular. Los trujillanos honran así a su patrona, Nuestra Señora de La Paz, cuya advocación data del año 1568.
La festividad es un reflejo de la identidad del pueblo venezolano, atrayendo a miles de peregrinos y visitantes. El programa incluye la tradicional procesión de la imagen de la Virgen, misas solemnes que reafirman la fe, actos cívicos y religiosos en el Estadio Humberto González Albano, y culmina con eventos culturales a los pies del imponente Monumento a la Virgen, reforzando su rol como guía espiritual del estado.
Estreno musical y agenda de celebración
Como preámbulo a la gran fiesta, este jueves, 1 de enero, fue presentada oficialmente la canción homenaje ‘Reina de los Trujillanos’. Esta pieza musical, compuesta por el talentoso padre Pedro Terán y producida en colaboración con el Ministerio de Música Pax Dei, busca enriquecer el patrimonio devocional de la región. Conjuntamente, se hizo pública la agenda de actividades que se desarrollarán a lo largo del mes, invitando a la comunidad a participar activamente en cada jornada.
La leyenda de la Peña de la Virgen
La devoción a la Virgen de la Paz se remonta a finales de los años 1550. La historia popular narra que, en el cerro conocido como la Peña de la Virgen, una joven de notable belleza y aire juvenil se aparecía a los vecinos del pueblo de Carmona, caminando por las tardes y comprando velas. En una ocasión, unos hombres en una pulpería le preguntaron: “¿Por qué anda sola?”, a lo que ella respondería con una frase que trascendió la leyenda: “Sola no, sino con Dios, el sol y las estrellas”.
Existe una variación en el relato de su respuesta, que reza: “Hijos, no se les olvide que ando con Dios, mi protector”. Intrigados, los pueblerinos decidieron seguirla y la vieron ocultarse entre una roca. Al acercarse, notaron destellos emanando de la peña, confirmando que no se trataba de una mortal, sino de la Bienaventurada Virgen María. Este lugar, cargado de misticismo, es hoy un sitio de peregrinación.
El Coloso de concreto: Monumento a la Paz
En homenaje a la aparición y advocación mariana, se erigió el monumental Monumento a la Virgen de la Paz en el mismo cerro de la leyenda. Esta colosal escultura conmemorativa no solo es un símbolo de fe, sino también una maravilla de la ingeniería.
Construida íntegramente en concreto, la estatua se ubica a 11 km al suroeste de la ciudad de Trujillo. Sus dimensiones son impresionantes: con 46,72 metros de altura, 16 metros de ancho y 18 metros de profundidad en su base, y un peso aproximado de 1200 toneladas, es reconocida como la escultura habitable más alta de América. Un dato que subraya su magnificencia es que supera en centímetros la altura de la icónica Estatua de la Libertad de Nueva York, erigiéndose como un faro de fe y patrimonio en el corazón de los Andes venezolanos.
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