
Una inspección técnica constató la estabilidad operativa del principal embalse del estado y el correcto funcionamiento de su segunda estación de bombeo.
Como parte del Plan Hídrico impulsado por el gobernador Luis Caldera, este sábado 26 de septiembre se desplegó un abordaje de inspección en el embalse Tulé, la principal fuente de almacenamiento de agua dulce de la entidad. La comisión técnica evaluó la infraestructura para asegurar la continuidad del servicio en la región.
La información la dio a conocer el gerente estadal de Hidroven, Miguel Perozo, quien detalló que el equipo especializado realizó un recorrido exhaustivo por las instalaciones del embalse, la estructura de la presa, las obras de toma y la estación de bombeo.
Evaluación técnica en infraestructura
Durante el despliegue se verificar con precisión los niveles de captación y la capacidad de respuesta de los equipos electromecánicos. La supervisión directa permitió certificar que el sistema opera bajo los estándares de seguridad requeridos para abastecer a la población sin interrupciones.
El reporte técnico confirmó que la segunda estación de bombeo más importante del país se encuentra plenamente operativa. Su función resulta crucial para mantener el flujo constante de agua hacia las plantas de tratamiento y la red de distribución principal.
Aporte estratégico al sistema hídrico
Actualmente, el embalse Tulé aporta 12.000 litros de agua por segundo al sistema de distribución. Este caudal asegura la estabilidad del suministro para miles de familias e instituciones en los municipios atendidos por el esquema regional.
Miguel Perozo destacó que los trabajos de mantenimiento preventivo y el monitoreo diario han sido determinantes para conservar este nivel de rendimiento. La meta institucional busca optimizar los caudales disponibles y reducir las pérdidas en los tramos de conducción.
Compromiso con el abastecimiento continuo
El plan integral abarca intervenciones periódicas en las áreas operativas clave. La articulación entre el gobierno regional e Hidroven busca prevenir fallas operativas y responder con rapidez ante cualquier variación en la demanda poblacional.
Con estas acciones de supervisión directa en el campo, la gestión regional reafirma su compromiso de fortalecer la infraestructura hídrica, garantizar la distribución del recurso natural y consolidar la eficiencia de los servicios públicos esenciales en todo el territorio.
www.diariorepublica.com






