Sexo en cuarentena: tiempos de adaptación y reinvención

Publicado el 29 de abril de 2020

En ocasiones, la convivencia en pareja puede ser complicada, pero no imposible. Sin embargo, cuando ambos se ven obligados a cohabitar en el mismo espacio las 24 horas del día, la relación supone nuevos retos.

Desde hace más de mes y medio las parejas, como muchos, están atrapadas en casa, sin otra opción más que adaptarse a la nueva dinámica de convivencia que impone la cuarentena para evitar la propagación del covid-19. Recomendaciones hay muchas; sin embargo, no existe una fórmula perfecta para sobrellevar la cuarentena en pareja.

La cuarentena afectará a las parejas, en mayor o menor medida, dependiendo de la estabilidad que tenga la relación y de los niveles de estrés de cada uno, explica Sophia Behrens, psicóloga y sexóloga. «En las parejas que tienen niveles de insatisfacción hemos visto que estos aumentan con la cuarentena. De hecho, una de las cosas que se ha reportado es el aumento de la violencia doméstica y eso tiene que ver con la situación. Aunque no en todas las parejas hay violencia, las situaciones de estrés generan irritabilidad y mal manejo de las situaciones estresantes”, afirma la especialista.

Hay relaciones en las que ambos están acostumbrados a convivir, día a día, en el mismo espacio sin mayores problemas, porque trabajan desde casa. Este es el caso de Illich Rosario, de 24 años, y Andrea Palomo, de 23, quienes desde hace cuatro años viven juntos. «Nuestra dinámica familiar es igual que antes, la cuarentena no ha tenido efecto sobre nosotros. Como somos freelancers desde hace tiempo, siempre estamos juntos. Creo que ya pasamos por esa situación incómoda de adaptarnos y tener cada uno su espacio personal», asegura Rosario.

Respetar los espacios individuales y, en caso de que haya conflictos apremiantes, establecer una tregua mientras dure el aislamiento, es fundamental para sobrellevar el encierro en pareja, afirma Amor Antúnez, psicóloga y sexcoach. «Hay tanto que resolver por la cuarentena que es importante comenzar a discernir y hacer la sana diferenciación entre lo que es urgente y otros temas que pueden ser importantes, pero que por ahora no podemos atender como se debe», recomienda.

Además de los espacios individuales, Antúnez recomienda establecer un espacio privado e íntimo donde la pareja pueda pasar tiempo junta y conversar sobre cómo se siente cada uno. «El primer paso sería conversar sobre esta nueva dinámica, cómo nos sentimos, tener la apertura y ofrecer espacios seguros para que se manifiesten las emociones, si es necesario manifestarlas», agrega la especialista.

Rosario y Palomo dividen su tiempo entre el trabajo y cuidar a su bebé de un año de edad. Además, tratan a diario de compartir juntos en privado. «Cuando terminamos nuestras obligaciones tratamos de pasar tiempo en pareja, conversar o ver alguna película. Mientras que en el espacio individual, él se dedica a jugar en la computadora y yo a leer», dice Palomo.

Estar en casa todos los días puede ser una situación estresante, especialmente cuando se debe combinar la rutina de trabajo con la convivencia en pareja, como es el caso de Aranyeli Maita, de 30 años, y Herbert Márquez, de 28.

Antes de la cuarentena, la rutina de ambos era muy diferente a la actual. De lunes a viernes ambos trabajaban en horario de oficina, de 8:00 am a 5:00 pm, salían juntos de casa y regresaban juntos. Las noches y los fines de semana era el tiempo que se dedicaban como pareja. Sin embargo, la dinámica cambió.

Ahora, Márquez debe trabajar desde casa, mientras que ella no. Aunque la cantidad de trabajo es menor, le toma más tiempo cumplir con las actividades por la mala conexión a Internet. «Él está más estresado, por eso trato de facilitar un poco su jornada laboral teniendo las comidas listas o le pregunto qué se le antoja. En ocasiones, lo sorprendo gastronómicamente», dice Aranyeli Maita.

Para Isbelia Segnini, psicóloga y sexóloga, la convivencia no necesariamente debería ser una experiencia negativa. Al contrario, podría ser una oportunidad para reconectarse y conocerse aún más. «La convivencia es un arte que requiere constancia, técnica e imaginación. El confinamiento puede incidir en la relación de una manera positiva. En este momento pueden descubrir cosas el uno del otro. Me decía un paciente: ‘Hhe descubierto a una mujer que nunca imaginé que tenía’, porque en efecto lograron una relación armónica», dice.

En este momento la comunicación es clave, tanto en parejas que viven juntas como en las que no. Llegar a acuerdos, establecer rutinas de trabajo, hablar de sentimientos y, también, conversar con otras personas fuera de la relación es fundamental. Sin embargo, la comunicación juega un rol mucho más importante en aquellas relaciones que, físicamente, están separadas.

«En estos casos es muy importante la comunicación telefónica o a través de videollamadas. Esta última opción es la más recomendable porque tiene más canales perceptuales, como la vista, ven movimiento, la expresión corporal y la audición. La distancia física no significa que haya distancia afectiva. Estos recursos son importantes para las parejas que no viven juntas», señala Behrens.

Aunque, por ahora, no hay certeza de cuándo terminará el confinamiento, Amor Antúnez recomienda a las parejas que están separadas físicamente tener presente una fecha o plan para cuando puedan volver a verse. «No importa si el plan es en un año o dos, lo importante es saber que la situación es algo temporal. Resulta estimulante, trae energía y sostiene el esfuerzo», asegura.

Sexualidad en confinamiento
El aislamiento es una situación que genera, en muchos casos, estrés y ansiedad. Por esto, contrario a la creencia de que la frecuencia y el desempeño sexual podrían aumentar en cuarentena, es un mito que las parejas tendrán más sexo durante esta temporada.

«La frecuencia sexual en parejas estables puede aumentar un poco cuando están de vacaciones, porque están más tiempo juntas y en una situación de relajación. Sin embargo, esta cuarentena no es una situación de relajación, es una situación cargada de múltiples estresores. Cuando la gente está estresada tiende, en su mayoría, a disminuir su deseo y frecuencia sexual. El estrés no es un buen estimulante, es un ‘mata pasión’, podríamos llamarlo de esa manera”, explica Behrens.

No obstante, la especialista indica que ante situaciones de estrés algunas parejas logran mantener su frecuencia sexual, situación que puede variar dependiendo de las circunstancias que enfrente cada relación.

En este momento, la empatía es indispensable para llegar a acuerdos en términos sexuales, explica Amor Antúnez, pues una relación de pareja está compuesta por dos personas con «universos distintos». «Hoy más que nunca se pudiera estar más sensibles, porque por un lado estás generando unas circunstancias eróticas distintas, porque la cuarentena per se es un ambiente anti erótico. Un concepto que me regaló mi querida Sophia Behrens es que, en este momento, tenemos saciedad del deseo, porque nos estamos viendo todo el día y toda la noche. Entonces es interesante que podamos entrar al espectro de la intimidad desde la consciencia. Seamos más comprensivos con posibles fallas en el desempeño que es lo que podría pasar de manera normal y lógica entendido las circunstancias que estamos transitando», dice.

Por otro lado, el sexo en las parejas que mantienen su frecuencia sexual podría ser una oportunidad para la reconexión y resignificación de la escena erótica. También para liberar el estrés que genera el confinamiento. «La dinámica de la cuarentena es tan exigente y genera tanta vulnerabilidad que, hoy más que nunca, se está demandando en el otro más roles de los que tenemos concebidos para la pareja. Quizás hoy eres mi pañito de lágrimas más que nunca o la persona con la que puedo compartir orgasmos, por ejemplo», explica Antúnez.

«La sexualidad activa hormonas positivas que ayudan a liberar el estrés, como la oxitocina que es la hormona del placer. Por supuesto, es recomendable para personas estables que no tienen el contagio de la enfermedad», añade Behrens, quien destaca que aún no se ha demostrado que el covid-19 se contagie por transmisión sexual, de contraer el virus sería, primero, por la cercanía que requiere el acto.

En parejas estables el sexo, en cuarentena o no, puede volverse rutinario. Sin embargo, esto no representa algo negativo. Isbelia Segnini recomienda tratar de poner un poco de imaginación y buscar ese «momento travieso», aunque la dinámica sexual dependerá de si viven con otras personas o tienen hijos.

«Tanto en cuarentena como sin ella hay que evitar la monotonía, no constantemente porque de lo contrario se vuelve rutinario evitar la monotonía. Es vital buscar momentos especiales, lugares distintos, tratar de que no haya una rutina de siempre a la misma hora, de la misma forma y en el mismo lugar, sino buscar variar, dependiendo si se vive con más personas», recomienda la sexóloga.

EN/www.diariorepublica.com

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