
Sumario
El gremio comercial respalda la reforma de la Ley de Derechos Socioeconómicos para sustituir el enfoque punitivo por uno colaborativo que atraiga inversión y garantice estabilidad.
Un cambio de paradigma en la legislación económica
El presidente de Consecomercio, José Gregorio Rodríguez, ha manifestado un optimismo moderado pero firme ante los avances en la discusión de la Ley Orgánica para la Protección de los Derechos Socioeconómicos. Según el líder gremial, el país se encuentra en un punto de inflexión donde es imperativo transformar un sistema legal que históricamente ha sido calificado como «punitivo». La meta actual es consolidar un modelo de desarrollo armónico donde el Estado y la empresa privada coexistan bajo reglas claras que fomenten la inversión y el crecimiento sostenido.
Tras realizar una revisión preliminar de los 96 artículos que integran el proyecto de ley, Rodríguez destacó que el espíritu colaborativo ha prevalecido en las mesas de trabajo. Para el sector comercial, esta celeridad legislativa es una señal positiva que responde a la urgencia de actualizar el marco jurídico nacional. El enfoque principal del gremio es asegurar que las empresas de servicios, que forman el núcleo de Consecomercio, cuenten con un entorno seguro para operar y expandir sus capacidades en beneficio de la ciudadanía.
El retorno de activos y la seguridad jurídica
Uno de los puntos más sensibles abordados por Rodríguez es el proceso de devolución de empresas al sector privado. Si bien reconoció que el Estado ya ha iniciado la entrega de algunas unidades productivas, señaló que el ritmo de estas gestiones debe acelerarse para reactivar la economía con eficiencia. En este sentido, Consecomercio hizo un llamado formal para que se evalúen y resarzan los daños sufridos por aquellos propietarios cuyas empresas regresan a manos privadas tras periodos de gestión pública.
«Muchas de esas empresas requerirán de una evaluación integral», afirmó el vocero, subrayando que no basta con la entrega física de los activos, sino que se requiere un acompañamiento técnico y financiero para recuperar la operatividad perdida. La transparencia en estos procesos es vista por el gremio como un requisito indispensable para generar confianza tanto en los empresarios locales como en los actores internacionales que observan el mercado venezolano.
Estabilidad macroeconómica y resolución de conflictos
Mirando hacia el futuro, el representante de Consecomercio insistió en la necesidad de desvincular el crecimiento del país de la dependencia absoluta de la actividad petrolera. La propuesta del gremio incluye la creación de un fondo de estabilización macroeconómica, diseñado para proteger la economía en periodos de baja en los precios del crudo y servir como garantía financiera para atraer a inversionistas extranjeros. Este mecanismo permitiría al país contar con un pulmón financiero en los denominados momentos de «vacas flacas».
Finalmente, Rodríguez recalcó que la reforma debe aprender de las lecciones del pasado para no repetir errores estructurales. Para ello, Consecomercio propone fortalecer los mecanismos alternativos de resolución de conflictos, priorizando la mediación y el arbitraje sobre la judicialización. Estos instrumentos permitirían resolver disputas comerciales de manera técnica y rápida, consolidando un ecosistema empresarial moderno que priorice la productividad y la paz social por encima de las sanciones administrativas.
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