
La presidenta encargada enfatiza la ruta del respeto mutuo y el cese de tensiones tras cumplirse un mes de la captura de Nicolás Maduro.
Un llamado al entendimiento diplomático
Al cumplirse un mes del arresto de Nicolás Maduro, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha emitido un pronunciamiento determinante sobre el futuro de la política exterior del país. Durante su intervención, Rodríguez subrayó que las profundas diferencias ideológicas que han marcado la relación con Estados Unidos no deben ser motivo de conflicto perpetuo, sino puntos de análisis que deben evaluarse estrictamente por los canales diplomáticos establecidos.
La mandataria señaló que ambas administraciones tienen ahora la tarea histórica de trabajar con un esfuerzo renovado y, por sobre todo, con un respeto absoluto a la soberanía. Según sus palabras, es fundamental superar las tensiones acumuladas en las últimas décadas, dejando atrás de manera definitiva los intentos de generar caos o desestabilización interna que tanto han afectado a la ciudadanía.
Superación del conflicto y soberanía
El discurso de Delcy Rodríguez se centró en la necesidad de construir una nueva arquitectura de diálogo. Para la presidenta encargada, la diplomacia de paz es la única herramienta válida para dirimir las controversias con Washington. Reiteró que cualquier acción considerada intervencionista solo retrasa la posibilidad de alcanzar acuerdos que beneficien a los pueblos de ambas naciones en términos de comercio, seguridad y estabilidad regional.
En este contexto, Rodríguez hizo hincapié en que la administración estadounidense debe reconocer la voluntad del estado actual para transitar hacia una normalización institucional. La superación del modelo de confrontación directa es, según la visión de la presidenta, el paso lógico tras los eventos políticos recientes que han reconfigurado el mapa de poder en el país.
Hacia una agenda de respeto mutuo
La hoja de ruta planteada por la presidenta encargada busca establecer mesas de trabajo técnicas donde se aborden temas críticos sin la presión de sanciones o amenazas externas. Delcy Rodríguez insistió en que el respeto a la autodeterminación es el pilar sobre el cual se debe edificar esta nueva etapa. La meta es clara: transformar una relación históricamente hostil en una convivencia funcional basada en el derecho internacional.
Finalmente, la mandataria hizo un llamado a la comunidad internacional para que acompañen este proceso de transición y diálogo. Aseguró que el gobierno que encabeza está listo para demostrar que, mediante la política de altura, es posible resolver incluso las discrepancias más agudas. El compromiso expresado busca, en última instancia, garantizar la paz interna y proyectar una imagen de madurez política ante el mundo, priorizando siempre el bienestar nacional por encima de las retóricas de enfrentamiento.
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