
Delcy Rodríguez ordena el cierre de siete entes públicos venezolanos
Sumario: La medida se suma a una serie de reformas institucionales y petroleras, generando fuertes críticas en la oposición por la falta de transparencia en el proceso.
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha formalizado la orden de clausura de siete organismos públicos, una decisión que profundiza la reestructuración administrativa del Estado. Esta medida no es un hecho aislado, sino que se integra en una dinámica de cambios recientes que incluye la modificación de nombres de instituciones estratégicas y la reforma de la ley petrolera nacional. La administración justifica estos movimientos como una optimización de recursos, aunque el impacto real en la burocracia estatal aún está por verse.
Reacción de la dirigencia opositora ante los anuncios
El partido político Primero Justicia ha sido uno de los primeros en reaccionar de manera contundente ante estos anuncios. A través de un comunicado difundido este domingo, la organización calificó el cierre de estos entes como un proceso de «desmantelamiento del chavismo en manos del chavismo». Según la dirigencia de la tolda aurinegra, estos cambios no deben interpretarse como una transformación genuina de las políticas públicas, sino como un movimiento táctico dentro de la estructura de poder actual.
Para Primero Justicia, estas acciones corren el riesgo de convertirse en simples formalismos legales. El partido advirtió que la reestructuración «no puede terminar siendo únicamente un documento a efectos de hacer creer que existe cooperación y reconciliación con el país». La preocupación principal radica en que los cambios sean cosméticos y no aborden las fallas estructurales que han afectado la gestión de los servicios y la economía venezolana en los últimos años.
Exigencias de transparencia en el proceso de liquidación
Ante la opacidad que suele rodear este tipo de decretos, la oposición ha elevado sus exigencias hacia el ejecutivo nacional. Primero Justicia enfatizó que la ciudadanía tiene derecho a conocer el destino de los activos y el futuro laboral de los empleados que formaban parte de estas instituciones. Por lo tanto, exigieron que «se dé a conocer cada paso del proceso de liquidación» para evitar irregularidades en el manejo de los bienes públicos durante la transición.
El contexto de esta decisión es complejo.
La reforma de la ley petrolera y los constantes cambios de nombres en los ministerios sugieren una búsqueda de mayor eficiencia o, en su defecto, un intento de eludir sanciones internacionales mediante el cambio de identidades jurídicas. No obstante, la falta de un cronograma claro sobre el cierre de estos siete entes mantiene en alerta a los analistas políticos, quienes ven en este movimiento un síntoma de tensiones internas y necesidades económicas urgentes dentro del gabinete de Nicolás Maduro.
Finalmente, el país queda a la espera de los detalles técnicos que Delcy Rodríguez deberá presentar sobre la transferencia de competencias de estos organismos hacia otras carteras ministeriales. Mientras tanto, el debate político se centra en si esta reducción del Estado representa un ahorro real o simplemente una redistribución del control político administrativo en manos de Delcy Rodríguez.
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