
El Papa León XIV: Basta de plaga de las apuestas
El Papa León XIV ha lanzado una contundente advertencia sobre el «fuerte aumento» de los juegos de azar en Italia, calificándolos de una «plaga que arruina a tantas familias». El mensaje fue entregado este lunes (29.12.2025) durante una audiencia en el Vaticano con los alcaldes y alcaldesas de la Asociación Nacional de Municipios Italianos (ANCI), instando a las administraciones públicas a combatir urgentemente este fenómeno.
Una plaga que amenaza la aalud mental y la confianza social
Ante los regidores del país, Su Santidad manifestó su preocupación: «Lamentablemente, nuestras ciudades conocen formas de marginalidad, violencia y soledad que exigen ser afrontadas. Quisiera indicar en particular la plaga de los juegos de azar que arruina a tantas familias», enfatizó el Pontífice, quien apenas el pasado jueves celebró su primera misa de Navidad.
El Papa León XIV respaldó su alarma con datos concretos, citando el informe anual de Cáritas, que registra «un fuerte aumento» de las apuestas en los últimos años. El fenómeno no es solo una cuestión económica; lo describió como «un grave problema educativo, de salud mental y de confianza social». El Santo Padre vinculó directamente el problema del juego a una de las muchas manifestaciones de la «soledad» que afecta a la sociedad moderna.
La urgencia de reconstruir el tejido humano en las ciudades
El llamado del Papa trascendió la crítica a las apuestas, enfocándose en la necesidad de reconstruir el tejido social y humano de las comunidades. Citó al sacerdote y activista social Don Primo Mazzolari para destacar que Italia necesita mucho más que infraestructuras.
»Italia no solo necesita alcantarillas, casas, carreteras, acueductos y aceras, sino también una manera de sentir, de vivir, una manera de mirarnos unos a otros y una manera de unirnos como hermanos y hermanas», recordó el Pontífice a los dirigentes locales.
Escuchar el “Grito Silencioso” de los Pobres
Además del juego, el Papa lamentó la presencia de otros males en las ciudades italianas, como «los problemas psicológicos, las depresiones, la pobreza cultural o espiritual o el abandono social» y, especialmente, el «grito silencioso» de los pobres. A su juicio, todas estas son señales claras de que el mundo contemporáneo está sediento de esperanza.
León XIV instó a la política a ser la principal testigo de esta esperanza, promoviendo «relaciones auténticamente humanas entre ciudadanos» para fomentar la paz social. Recordó a los dirigentes de la ANCI que «la cohesión social y la armonía cívica exigen en primer lugar la escucha de los más débiles y pobres».
Haciéndose eco de un discurso del Papa Francisco de 2016, advirtió: «sin ese compromiso la democracia se atrofia, se convierte en solo un nombre, una formalidad».
El mensaje concluyó con una poderosa exhortación a la acción: «Tened el valor de ofrecer esperanza a la gente, proyectando juntos el mejor futuro para vuestros territorios». El Papa animó a los regidores a enfrentar, junto a la plaga del juego, otros desafíos cruciales como la crisis demográfica, la contaminación, la soledad de los ancianos y los «apuros» de jóvenes y familias.
www.diariorepublica.com



