
El Ministerio para el Ecosocialismo y el PNUD clasifican más de dos millones de toneladas de desechos tras los sismos del 24 de junio para iniciar la reconstrucción del estado.
El Ministerio para el Ecosocialismo habilitó 11 terrenos en el estado La Guaira como Centros de Disposición Temporal (CDT). Estos espacios tienen como objetivo recibir, clasificar y separar los escombros generados por los terremotos del pasado 24 de junio, facilitando así las labores de limpieza profunda y la posterior reconstrucción de las zonas afectadas. Las autoridades estiman que el volumen total de residuos en la entidad asciende a 2.106.000 toneladas, un reto logístico que requiere de la acción conjunta entre el Estado, organismos internacionales y el sector privado.
Evaluación técnica y coordinación en el terreno
El ministro para el Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, explicó que la selección de estos 11 terrenos no fue fortuita. Los espacios fueron evaluados en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para garantizar su idoneidad ambiental y operativa. En estos centros, los residuos reciben un tratamiento de clasificación previo a su traslado final.
El proceso de recolección cuenta con un protocolo estricto: el personal en campo solo retira los desechos que han sido previamente autorizados por los organismos de rescate. Posteriormente, los camiones de carga son guiados de forma directa hasta los CDT mediante un sistema de coordinación y monitoreo en tiempo real, evitando el colapso de las vías principales.
Progreso de la recolección y apoyo privado
Durante los tres primeros días posteriores a los sismos, el despliegue de emergencia permitió recolectar más de 700 toneladas diarias de desechos. Actualmente, el ritmo operativo se ubica en un promedio de 300 toneladas por día. Hasta la fecha, el balance oficial registra un total de 8.784 toneladas de residuos retirados de las calles de La Guaira.
Esta operación cuenta con la fuerza laboral de 697 trabajadores y una flota de 106 vehículos operativos. Además, el sector privado se sumó a las tareas de saneamiento ambiental a través de las empresas Fospuca y Protecnia, cuyas unidades fortalecen la capacidad de recolección y agilizan el despeje de los sectores críticos de la entidad.
Magnitud de los daños y fiscalización ambiental
La escala del desastre se refleja en la composición de las más de dos millones de toneladas de escombros calculadas por el ministerio. De la cifra total, 577.000 toneladas corresponden a bienes personales perdidos, mientras que 1.529.000 toneladas pertenecen a materiales de construcción de las infraestructuras colapsadas.
Por otra parte, ante diversas denuncias difundidas en redes sociales sobre el manejo inadecuado de los residuos, el ministerio activó operativos de vigilancia y fiscalización ambiental. Estas inspecciones, amparadas en la legislación vigente, buscan sancionar las malas prácticas, reforzar la supervisión del transporte de desechos y promover la concienciación ciudadana sobre la disposición correcta en los puntos autorizados.
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