
El memorando de entendimiento mediado por Pakistán y Catar busca estabilizar la tregua iniciada en abril, pese al rechazo de Israel y la incertidumbre sobre el frente en Líbano.
Las negociaciones bilaterales entre Irán y Estados Unidos han alcanzado un punto de inflexión. Tras superar tensiones que hicieron peligrar la tregua iniciada en abril, las gestiones diplomáticas mediadas por Pakistán y Catar culminaron en la firma de un memorando de entendimiento. Este documento busca establecer las bases para una paz duradera en la región. El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó el texto como un acuerdo muy poderoso y anticipó que su contenido completo se publicará muy pronto, tras ser consultado durante la cumbre del G7 en Francia.
Detalles financieros y desarme nuclear
Según fuentes oficiales, Donald Trump, JD Vance y Mohammad Bagher Qalibaf ya ratificaron el texto de forma electrónica. Sin embargo, persisten contradicciones flagrantes en las narrativas de ambas naciones. El vicepresidente Vance aseguró a la prensa que no se destinará dinero de los contribuyentes estadounidenses a Irán. Por el contrario, los medios estatales iraníes afirmaron de forma categórica que el pacto incluye la liberación de 12.000 millones de dólares en activos que permanecían congelados.
El ámbito nuclear constituye el eje más complejo del acuerdo. Estados Unidos e Israel presionan para que Teherán se deshaga de sus reservas de uranio altamente enriquecido, las cuales habrían quedado sepultadas tras los ataques estadounidenses del año pasado. Mientras Irán defiende su derecho al desarrollo nuclear con fines estrictamente pacíficos, Vance declaró a la cadena NBC que inspectores estadounidenses y de la ONU entrarán a territorio iraní para supervisar la destrucción de dichas reservas de uranio.
El factor de Líbano y la oposición regional
El éxito del pacto a largo plazo es incierto debido a la situación en Líbano. Este país se vio arrastrado al conflicto cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel en represalia por el asesinato del ayatolá Alí Jamenei, lo que provocó bombardeos e invasiones terrestres por parte de las fuerzas israelíes. Analistas del Middle East Institute advierten que este frente militar representa el mayor obstáculo para las próximas fases de la negociación.
La respuesta política internacional ha sido hostil en los extremos. Dirigentes israelíes condenaron de inmediato el pacto, una postura que coincide paradójicamente con los sectores duros de Teherán; el diario ultraconservador iraní Vatan-e Emrooz tildó el acuerdo como el documento de la rendición de Trump. Pese a las críticas, el canciller iraní insistió en que finalizar la guerra en todos los frentes, incluyendo obligatoriamente a Líbano, es la cuestión más importante del acuerdo.
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