
Sumario
El economista destaca que la contracción superior al 50 % en la tasa paralela ha impulsado una baja de precios en sectores clave y proyecta una mejora en el flujo de caja estatal ante posibles cambios en la comercialización petrolera.
Un alivio necesario para los precios internos
El economista Luis Oliveros señaló este viernes 23 de enero que la tasa de cambio se mantiene como la variable fundamental de la economía venezolana. Según su análisis, la reciente disminución de la tasa de cambio paralela, la cual supera el 50 %, ha provocado un impacto positivo inmediato en el costo de vida. Esta tendencia se refleja en una baja de precios en establecimientos comerciales, especialmente en supermercados y tiendas de tecnología.
Datos compartidos por la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (Ansa) respaldan esta visión, reportando que el costo de las proteínas ha caído entre un 15 % y un 25 %. Este fenómeno no se limita a la alimentación, pues también se ha evidenciado un ajuste a la baja en restaurantes y comercios de electrodomésticos, aliviando la presión sobre el bolsillo del consumidor.
La reducción de la brecha y las distorsiones
Para Oliveros, el aspecto más relevante de este movimiento financiero es la disminución de la brecha cambiaria. Este diferencial entre el tipo de cambio oficial y el paralelo ha sido identificado por el sector empresarial como uno de los obstáculos principales para la estabilidad operativa en el país. El economista enfatizó que la caída del dólar no oficial corrige distorsiones que históricamente han afectado la planificación de las empresas.
«Ojalá pronto veamos una brecha cambiaria en niveles del primer semestre de 2024 y que, eventualmente, desaparezca», expresó el especialista a través de sus redes sociales. Según su criterio, alcanzar esta meta no solo fortalece el ingreso real de los venezolanos, sino que permite un funcionamiento más transparente de los mercados internos, eliminando los incentivos para la especulación.
Impacto de las sanciones en el mercado petrolero
Otro punto crucial abordado por el experto es la dinámica de la industria petrolera frente a las medidas internacionales. Oliveros recordó que, debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos, Venezuela se ha visto obligada a vender su crudo con descuentos significativos para poder competir en mercados restringidos. Esta situación ha limitado históricamente el flujo de caja en divisas que ingresa a las arcas del Estado.
No obstante, el panorama podría cambiar tras recientes anuncios. Aunque Estados Unidos mantenga ciertos controles, la posibilidad de que los compradores asiáticos paguen el precio de mercado sin los descuentos forzados por las sanciones representaría un alivio financiero. De concretarse esta exigencia de pago a valor de mercado, el país experimentaría una mejora en su disponibilidad de divisas.
Perspectivas para la estabilidad económica
La estabilización de la moneda y la optimización de los ingresos petroleros son, a juicio de Luis Oliveros, los pilares para cerrar el ciclo de alta volatilidad. El economista sostiene que, si se mantiene la disciplina actual y se logra normalizar la comercialización de hidrocarburos, la economía venezolana podría transitar hacia un escenario de mayor previsibilidad.
Finalmente, el especialista reiteró que el bienestar del ciudadano común depende directamente de mantener a raya la brecha cambiaria. La recuperación del poder adquisitivo está ligada a que estas variables se alineen, permitiendo que la baja de precios observada en enero se transforme en una tendencia sostenible a largo plazo para todos los sectores productivos.
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