
La agencia de la Organización de las Naciones Unidas solicita 50 millones de dólares urgentes para atender a medio millón de venezolanos en crisis extrema durante los próximos tres meses.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) activó una operación de emergencia en Venezuela con el objetivo de brindar asistencia alimentaria a 500.000 personas afectadas por los recientes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5. El despliegue logístico, planificado inicialmente para un período de tres meses, busca mitigar el impacto humanitario de los sismos ocurridos hace ocho días. Hasta el momento, el balance oficial registra un saldo trágico de 2.295 fallecidos, 11.267 heridos y un número indeterminado de personas desaparecidas.
La gravedad de la situación geográfica y social exige una respuesta inmediata por parte de la comunidad internacional. Las redes de distribución local colapsaron y el acceso a suministros básicos es crítico en las zonas más vulnerables del país.
Prioridad para la emergencia alimentaria
La directora regional del PMA, Lena Savelli, constató la magnitud de la devastación desde el estado costero de La Guaira, la entidad más golpeada por el doble movimiento telúrico. La funcionaria explicó que la prioridad absoluta de la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es estabilizar la nutrición de los ciudadanos que perdieron la totalidad de sus bienes y medios de subsistencia.
La estrategia institucional contempla no solo la entrega de raciones secas, sino también la preparación de alimentos en infraestructura provisional. En el campamento de tránsito ubicado en el complejo deportivo Domo José María Vargas, en La Guaira, el personal técnico ya distribuye platos calientes adaptados a las condiciones de salubridad existentes.
Financiamiento internacional y campamentos
Para sostener este esfuerzo humano y operativo, el PMA realizó un llamamiento financiero urgente a los donantes internacionales por un monto de 50 millones de dólares. Estos fondos permitirán asegurar la cadena de suministro y la compra de insumos durante el primer trimestre de la emergencia, considerado el más crítico para la supervivencia de la población civil.
Por su parte, el Ejecutivo nacional informó que el censo provisional de damnificados supera las 12.000 personas. Como medida de contingencia, las autoridades civiles y militares habilitaron un total de 25 campamentos de refugio temporal en el territorio nacional. La distribución de estos centros prioriza a La Guaira con 13 instalaciones, seguida por Caracas con ocho, Miranda con dos, Carabobo con una y Yaracuy con una.
Cooperación con el sistema multilateral
La respuesta ante el desastre natural cuenta con el respaldo estructural del sistema de la ONU, que coordinó la apertura de tres campamentos transitorios multidisciplinarios. En estos espacios coexisten diversas agencias internacionales especializadas en salud, agua, saneamiento y protección de la infancia, trabajando en paralelo con las cocinas de emergencia del PMA.
El éxito de la intervención dependerá de la rapidez con la que se reciban los recursos económicos solicitados y de la seguridad en las rutas de transporte terrestre. El PMA reiteró su compromiso de mantener la transparencia en la distribución de la ayuda y de trabajar conjuntamente con los actores locales para garantizar que los alimentos lleguen de forma directa a las familias más perjudicadas por la catástrofe ambiental.
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