
El despliegue de cincuenta funcionarios permitió controlar las llamas en la parroquia Chiquinquirá, evitando riesgos mayores tras una presunta provocación deliberada del siniestro.
Pasadas las 5:00 de la tarde de este miércoles, un despliegue relámpago de más de 51 funcionarios de seguridad y gestión de riesgos tomó el sector Manzana de Oro, ubicado detrás del Cuartel Libertador en la parroquia Chiquinquirá de Maracaibo. El objetivo principal de esta movilización inmediata fue sofocar un incendio de maleza y desechos que amenazaba con expandirse hacia zonas residenciales cercanas, poniendo en alerta a las comunidades del oeste de la ciudad.
El operativo, liderado por la Dirección General de Seguridad Ciudadana bajo instrucciones precisas del alcalde GianCarlo Di Martino, logró sofocar las llamas en tiempo récord. Gracias a la prontitud de la respuesta, se evitaron riesgos directos para la integridad física de la ciudadanía. La emergencia fue atendida con una fuerza de choque compuesta por tres cuarteles del Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, quienes contaron con el apoyo logístico de la Policía Municipal de Maracaibo, la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional Bolivariana.
Coordinación efectiva de los cuerpos de seguridad
Durante el desarrollo de la contingencia, las unidades bomberiles realizaron maniobras de extinción directa y enfriamiento del terreno para eliminar focos secundarios. De forma simultánea, las fuerzas policiales ejecutaron cierres viales estratégicos en las avenidas adyacentes a Grano de Oro. Estas medidas permitieron facilitar el acceso de los camiones cisterna y resguardar a los transeúntes que circulaban por esta concurrida zona de la capital zuliana.
Desde el epicentro del suceso, el Capitán Marcos Amaya, director de Seguridad Ciudadana, denunció tras las primeras inspecciones técnicas que las características del incendio sugieren una provocación deliberada. Según el funcionario, el inicio del fuego en puntos específicos de la acumulación de desechos apunta a una intención de generar pánico en la población local.
Impacto ambiental y riesgos para la salud
El Capitán Amaya enfatizó que estos actos vandálicos no solo atentan contra el orden público, sino que representan un grave riesgo para la salud pública. La combustión descontrolada de desechos y vegetación seca libera partículas tóxicas que afectan gravemente las vías respiratorias de niños y adultos mayores. Además, este tipo de siniestros genera una contaminación ambiental que degrada sensiblemente la calidad del aire en Maracaibo.
Expertos en gestión de riesgos que acompañaron el procedimiento advirtieron que los incendios provocados en zonas urbanas pueden derivar en tragedias mayores si las llamas alcanzan el tendido eléctrico o depósitos de combustible cercanos. La labor de los bomberos fue crucial para neutralizar el calor antes de que afectara la infraestructura crítica del sector.
Compromiso con la paz y la seguridad
«Hay sectores interesados en generar pánico, pero no van a poder. Vamos a luchar contra estos factores que no entienden que la paz de Maracaibo es un deber y un derecho de todos», recalcó el director de Seguridad Ciudadana al cierre del operativo. La autoridad aseguró que se iniciarán las investigaciones correspondientes para dar con los responsables de este hecho que perturbó la tranquilidad vespertina.
La articulación entre todos los niveles de gobierno permitió que el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos respondiera con precisión técnica y profesionalismo. Este trabajo institucional garantiza que cualquier intento de vulnerar la paz sea enfrentado con la capacidad operativa de un sistema de seguridad ciudadana robusto, unificado y siempre al servicio del pueblo maracaibero.
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