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Las autoridades australianas activan protocolos de emergencia y cierran playas tras registrarse tres incidentes violentos que han dejado a un adulto en estado crítico y a dos menores heridos en menos de veinticuatro horas.
La ciudad de Sídney se encuentra en un estado de máxima alerta tras una sucesión de ataques de tiburones que ha conmocionado a la comunidad local. En un margen de apenas veinticuatro horas, tres personas —incluyendo a dos niños y un joven— han sido víctimas de encuentros violentos con escualos en diferentes puntos de la costa. Esta inusual frecuencia de incidentes ha obligado al gobierno de Nueva Gales del Sur a desplegar un operativo de seguridad sin precedentes para proteger a los bañistas y surfistas.
Respuesta inmediata de las autoridades locales
Ante la gravedad de los hechos, las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia han ordenado el cierre preventivo de múltiples playas a lo largo del litoral afectado. Las medidas de mitigación incluyen el despliegue de drones de alta tecnología que sobrevuelan la costa en busca de patrones de movimiento en el agua, así como el uso de motos acuáticas y patrullas marítimas constantes. El objetivo primordial es localizar a los ejemplares involucrados y determinar si se trata de un único animal desplazándose por la zona o de varios individuos.
Estas patrullas mantendrán la vigilancia de forma ininterrumpida mientras las playas permanecen clausuradas al público durante, al menos, las próximas veinticuatro horas. Los expertos en biología marina están colaborando con la policía para analizar las heridas de las víctimas y tratar de identificar la especie de tiburón responsable de estos ataques simultáneos.
Un tercer ataque de consecuencias críticas
El incidente más alarmante se produjo en la tarde del lunes en la conocida playa de North Steyne. Según informaron los servicios de emergencia de Sídney, un hombre de unos veinte años fue atacado poco después de las 18.00 hora local. La víctima recibió los primeros auxilios en la misma arena por parte de los rescatistas, quienes trabajaron intensamente para estabilizarlo antes de su traslado urgente.
El joven fue ingresado en el hospital Royal North Shore en estado crítico, con heridas profundas que han sido calificadas como «graves» por los portavoces de Salvamento Marítimo. Este tercer suceso en la zona norte de la urbe ha generado un clima de incertidumbre, ya que la zona es habitualmente frecuentada por deportistas y familias durante el periodo estival.
Cronología de una jornada trágica
Los dos ataques previos involucraron a dos niños que se encontraban disfrutando del mar antes de que la situación se tornara violenta. Aunque sus heridas no revisten la misma gravedad que las del joven trasladado al hospital, el impacto psicológico y la proximidad temporal de los eventos han forzado una revisión de los protocolos de seguridad en las costas australianas.
Los servicios de emergencia han reiterado el llamado a la prudencia, solicitando a los ciudadanos que respeten estrictamente las señalizaciones de prohibición de baño. Se espera que en las próximas horas se emita un nuevo informe oficial sobre la evolución de los heridos y la posible reapertura de las playas, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan.
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