
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que la víctima era un cabecilla de alta peligrosidad de la banda «Los Águilas». Las operaciones de la terminal aérea fueron restringidas temporalmente tras el suceso.
GUAYAQUIL, ECUADOR – El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, confirmó que el violento tiroteo registrado este miércoles en las instalaciones del Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo, en Guayaquil, se cobró la vida de un presunto líder criminal de alta peligrosidad. El incidente generó pánico en la terminal y obligó a activar protocolos de seguridad de emergencia.
La víctima fue identificada como Carlos Alberto Suástegui Villanueva, un ciudadano ecuatoriano de 39 años. Según detalló el jefe de la cartera del Interior a través de su cuenta en la red social X, el fallecido era un «objetivo criminal priorizado» y se desempeñaba como cabecilla de la organización delictiva «Los Águilas» en el cantón El Triunfo.
Suástegui Villanueva poseía un extenso prontuario que incluía procesos judiciales por:
Asociación ilícita (2015).
Asesinato (2019).
Tenencia no autorizada de armas de fuego (2022).
Menores de edad implicados en el crimen
En el marco de la respuesta policial inmediata, las fuerzas de seguridad lograron neutralizar en flagrancia a dos adolescentes, nacidos en los años 2010 y 2011, quienes presuntamente fueron instrumentalizados por grupos delictivos para ejecutar el asesinato.
«La Policía Nacional, en conjunto con el CNI (Centro Nacional de Inteligencia), neutralizó inmediatamente a dos menores de edad que fueron aislados en flagrancia. En el lugar se incautaron dos armas de fuego», informó Reimberg, desmintiendo de paso las primeras versiones de los medios locales que hablaban únicamente de dos personas heridas.
Cierre técnico y resguardo del aeropuerto
A raíz del atentado, la Autoridad Portuaria de Guayaquil aplicó restricciones temporales de acceso y salida en la terminal aérea para facilitar las labores de criminalística y los operativos de rastreo de la Policía Nacional.
A través de un comunicado oficial, el ente administrador aclaró que, si bien los vuelos mantuvieron su estatus operativo, los filtros perimetrales permanecieron bloqueados por seguridad. Asimismo, se ratificó que los viajeros y el personal comercial dentro de la infraestructura se encontraron bajo estricto resguardo y fuera de peligro durante el procedimiento.
Este hecho de sangre se suscita a escasas horas de que comience a regir el nuevo decreto de estado de excepción por 60 días, una medida gubernamental que abarca a 10 provincias del país —incluyendo a Guayas— debido a la crisis de «grave conmoción interna» y la escalada de violencia vinculada al crimen organizado.
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