
Un total de 249 personas fueron rescatadas tras hundirse una embarcación turca que cubría la ruta entre Girne y Turquía con 267 pasajeros a bordo. Las autoridades locales y equipos de rescate mantienen la búsqueda de supervivientes mientras la policía detuvo al capitán y a la tripulación ante denuncias de
Unidades de rescate intensifican este lunes 31 de agosto las labores de búsqueda para dar con el paradero de 18 personas que continúan desaparecidas tras el trágico naufragio de un catamarán comercial ocurrido en aguas al norte de la isla de Chipre, accidente que hasta el momento ha dejado un saldo confirmado de ocho personas fallecidas y 249 rescatadas con vida.
El siniestro movilizó un amplio operativo nocturno con cuatro embarcaciones dotadas de tecnología de visión nocturna y dos helicópteros, los cuales han continuado rastreando la zona durante la mañana con el apoyo de drones especializados enviados desde Turquía. Asimismo, el ministro de Turismo de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, Fikri Ataoglu, informó que este martes se sumará un buque de exploración submarina con capacidad de rastreo hasta los 500 metros de profundidad.
Cronología del siniestro
La embarcación siniestrada, un catamarán de 40,5 metros de eslora perteneciente a la naviera turca Filo Denizcilik y con 26 años de antigüedad, había zarpado la víspera —domingo 30 de agosto— desde el puerto de Girne con destino a territorio turco, transportando a 267 pasajeros y ocho tripulantes.
A las 12:10 del mediodía (hora local), la tripulación emitió una señal de socorro advirtiendo que el buque comenzaba a hacer agua, antes de volcar y hundirse en una zona con una profundidad aproximada de 514 metros.
Investigaciones y denuncias de los pasajeros
Tras el rescate de los sobrevivientes, la policía turcochipriota procedió a la detención del capitán y de los tripulantes del catamarán, luego de que diversos testimonios de pasajeros revelaran presuntas irregularidades y fallas graves en los protocolos de emergencia.
Entre los señalamientos investigados figuran la presunta velocidad excesiva de la nave, ruidos extraños previos al hundimiento, puertas bloqueadas durante el accidente, deficiencias en la distribución de chalecos salvavidas, la imposibilidad de utilizar las balsas de evacuación y el supuesto intento de huida por parte del capitán de la embarcación.
Medios locales apuntan también a que el buque habría permanecido inactivo durante al menos cuatro años, por lo que las autoridades competentes, bajo la supervisión del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, adelantan las pesquisas técnicas para determinar las verdaderas causas que originaron la tragedia.
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