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El Ministerio Público logró demostrar que Adelaida Negretty utilizaba su cuenta bancaria para recibir fondos ilícitos de una red criminal en Zulia.
El sistema de justicia venezolano dictó una sentencia contundente en un caso que resalta los riesgos de prestar instrumentos financieros a terceros o participar en redes de delincuencia organizada. El fiscal general, Tarek William Saab, informó este jueves 22 de enero que un tribunal del estado Zulia condenó a la ciudadana Adelaida Negretty a una pena de 13 años y 4 meses de prisión, tras comprobarse su responsabilidad directa en delitos que afectan la paz socioeconómica de la región.
El rol de la sentenciada en la red
Las investigaciones coordinadas por el Ministerio Público permitieron determinar que Negretty no era una figura ajena a las operaciones, sino que cumplía un rol logístico fundamental dentro de una estructura criminal que opera en el occidente del país. Su función principal consistía en facilitar su plataforma bancaria personal para la recepción y legitimación de capitales provenientes de extorsiones realizadas a comerciantes y ciudadanos del estado Zulia.
Según detalló el fiscal a través de los canales oficiales de la institución, las pruebas presentadas fueron irrefutables. Los registros bancarios y la trazabilidad del dinero permitieron a los fiscales del caso vincular cada depósito con amenazas previas denunciadas por las víctimas. La ciudadana fue hallada culpable de los delitos de extorsión y asociación para delinquir, tipificados en la legislación vigente contra la delincuencia organizada.
La contundencia de las pruebas judiciales
Durante el proceso penal, el Ministerio Público consignó elementos probatorios técnicos que demostraron que el flujo de efectivo en la cuenta de Negretty no correspondía a actividades legales ni laborales comprobables. Por el contrario, coincidía cronológicamente con los pagos exigidos por grupos delictivos que mantienen en zozobra a los sectores productivos de la entidad zuliana.
El tribunal, tras evaluar los testimonios y las pericias financieras, decidió imponer la pena máxima solicitada para este tipo de complicidad logística. Esta sentencia busca enviar un mensaje claro sobre las consecuencias legales para quienes, de forma voluntaria, permiten que sus cuentas bancarias sean utilizadas como puentes para el movimiento de fondos ilícitos, una práctica común en las bandas que operan bajo la modalidad de extorsión telefónica o presencial.
Compromiso con la seguridad ciudadana
El caso de Adelaida Negretty se suma a una serie de procedimientos que el Ministerio Público ha venido ejecutando para desarticular el apoyo logístico de las bandas criminales en el estado Zulia. Las autoridades destacaron que la lucha contra la extorsión no solo se centra en quienes ejecutan la amenaza, sino también en quienes proporcionan la infraestructura necesaria para que el delito se consume con éxito.
Tras la publicación del fallo judicial, la mujer quedó bajo custodia de las autoridades penitenciarias competentes para iniciar el cumplimiento de su condena. El fiscal general reafirmó que la institución continuará persiguiendo estas tramas que vulneran la tranquilidad de las familias venezolanas, instando a la población a no colaborar con grupos delictivos bajo ninguna promesa de beneficio económico o presión.
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