
El supervisor Claudio Rivas falleció debido a las graves quemaduras sufridas en el siniestro del taladro Colven 2 en La Victoria.
El sector petrolero venezolano registra una nueva víctima fatal. Claudio Rivas, quien se desempeñaba como supervisor del taladro Colven 2, falleció tras permanecer varios días en condiciones críticas debido a las severas quemaduras sufridas en todo su cuerpo. Con su deceso, asciende a cuatro el número de trabajadores muertos a causa de la fuerte explosión ocurrida en el estado Apure, un siniestro que ha encendido las alarmas sobre la seguridad laboral en las operaciones de extracción de hidrocarburos en la región llanera.
Detalles del siniestro en la zona fronteriza
El trágico incidente se registró el pasado 28 de junio en la población de La Victoria, perteneciente a la parroquia Urdaneta del municipio José Antonio Páez. Esta localidad es un área con actividad energética donde operan diversas empresas contratistas. De acuerdo con los primeros reportes médicos y testimonios del entorno laboral, la detonación del equipo sorprendió al personal en plena jornada, generando un incendio de gran magnitud que afectó de forma directa a los operarios que se encontraban en el área de la infraestructura.
Investigaciones en curso y fallas de seguridad
A pesar de la gravedad del evento, las causas exactas que originaron el estallido del taladro de la empresa Colven 2 no han sido determinadas por las autoridades competentes. Comisiones técnicas y de investigación de siniestros se encuentran desplegadas en el sitio para evaluar si el hecho se debió a una falla mecánica, falta de mantenimiento preventivo o un error operativo. Gremios y defensores de los derechos laborales en el estado Apure han exigido un informe transparente y oportuno sobre el estado de las instalaciones.
El impacto en la comunidad de trabajadores
La pérdida de Rivas, en su rol de supervisor, subraya la vulnerabilidad a la que están expuestos los técnicos en los campos petroleros. Los familiares y compañeros de las cuatro víctimas exigen que la empresa contratista y las corporaciones estatales asuman la responsabilidad correspondiente por los daños ocasionados. Se espera que en los próximos días las autoridades judiciales y los ministerios vinculados al sector energético emitan un pronunciamiento oficial que esclarezca las responsabilidades de este lamentable suceso que enluta a cuatro familias venezolanas.
www.diariorepublica.com






