
La pequeña de nueve años era la única sobreviviente del siniestro ocurrido en el sector La Arreaga, donde también perdieron la vida su padre y su hermana menor.
La ciudad de Maracaibo amanece con el corazón compungido tras confirmarse una noticia que nadie deseaba recibir. La madrugada de este sábado 14 de marzo, se reportó el sensible fallecimiento de Hilanah Castillo, la niña de nueve años que permanecía bajo cuidados intensivos luego del devastador incendio que consumió su hogar el pasado mes de febrero. Su partida cierra un capítulo doloroso para la comunidad de la parroquia Cristo de Aranza, que mantuvo la esperanza hasta el último minuto.
El desenlace en el hospital Coromoto
Hilanah Castillo se encontraba recluida en la unidad de quemados del hospital Coromoto, un centro de referencia donde recibió atención especializada durante catorce días. La menor presentaba quemaduras de tercer grado en gran parte de su superficie corporal, una condición crítica que derivó en complicaciones multiorgánicas imposibles de revertir para el equipo médico. A pesar de las intervenciones y los tratamientos de soporte, su organismo no logró superar la gravedad de las lesiones sufridas durante el siniestro.
Desde el ingreso de la pequeña al centro asistencial, los reportes médicos siempre fueron reservados, dada la delicada naturaleza de sus heridas. Sin embargo, la fe de sus allegados nunca flaqueó. Durante su estadía, los pasillos y alrededores del hospital se convirtieron en un punto de encuentro para la solidaridad, donde familiares y desconocidos se unieron en un solo sentimiento de apoyo hacia la familia Castillo.
Crónica de una tragedia familiar
El origen de este luto se remonta a la noche del 28 de febrero de 2026. Un presunto cortocircuito en la vivienda familiar, ubicada en el sector La Arreaga, desató un incendio voraz que no dio tregua. En aquel momento, el pastor Harold Castillo, padre de la niña, perdió la vida en un acto heroico al intentar rescatar a sus hijas de entre las llamas. Su sacrificio es recordado hoy por toda la congregación de la iglesia Jesucristo es el camino (Jsc), donde ejercía su labor espiritual.
En el mismo evento, la hermana menor de Hilanah, llamada Halanah, también resultó gravemente afectada. Aunque fue trasladada con vida junto a su hermana, falleció poco tiempo después de su ingreso al hospital, dejando a Hilanah como la única sobreviviente de aquel fatídico incidente. La noticia de hoy completa el cuadro de una tragedia que ha borrado a casi una familia entera, dejando un vacío inmenso en el sector.
Una comunidad unida en la oración
La respuesta social ante este suceso ha sido abrumadora. La iglesia Jesucristo es el camino y los vecinos de la parroquia Cristo de Aranza organizaron múltiples cadenas de oración y colectas para apoyar con los gastos médicos y las necesidades de la familia. El fallecimiento de Hilanah no solo afecta a sus parientes directos, sino a toda una red de ciudadanos que adoptaron su causa como propia.
Los restos de la pequeña serán velados en las próximas horas, en medio de un ambiente de profundo respeto y clamor por el descanso eterno de los tres miembros de la familia Castillo. Maracaibo despide así a una pequeña guerrera que, durante dos semanas, unió a la ciudad en un mismo ruego.
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