
La organización lamenta la pérdida de la activista Thaina Luna Fernández durante el sismo más destructivo registrado en la historia de Venezuela.
La Fundación Azul Ambientalistas despide con profundo dolor a su vicepresidenta ejecutiva y directora del Distrito Capital y La Guaira, Thaina Luna Fernández. La destacada activista partió físicamente a causa del trágico terremoto que devastó recientemente a la región de La Guaira. Su deceso deja un vacío irremplazable no solo en la organización, sino en todo el movimiento ambiental de Venezuela y de las Américas. Luna Fernández no era solo una directiva; fue una hermana de lucha, una voz firme y una mujer de convicciones inquebrantables que dedicó su vida a la defensa del entorno natural.
Un legado en las relaciones institucionales
Desde su rol en la vicepresidencia de relaciones institucionales nacionales e internacionales, representó con orgullo a la fundación en escenarios de alto nivel. Su capacidad para articular esfuerzos entre distintos sectores la convirtió en una figura clave para la proyección de la organización. Tenía una habilidad innata para transmitir la urgencia de la crisis climática, logrando sensibilizar a diversos actores políticos y sociales en favor de la conservación del medio ambiente.
Compromiso internacional y economía circular
Recientemente, en abril de 2026, Thaina Luna Fernández encabezó la participación de la organización no gubernamental en las jornadas de orientación de la Unión Europea en Caracas. En dicho encuentro se anunció una inversión de 8,9 millones de euros para proyectos de economía circular en el país. Durante el evento, destacó con elocuencia la importancia de la capacitación técnica para ejecutar proyectos sustentables de alto impacto en beneficio de Venezuela, consolidando su reputación como gestora de alianzas estratégicas bajo estándares globales.
Liderazgo regional y trabajo de campo
Asimismo, su gestión como directora del Distrito Capital y La Guaira fue crucial para elevar las propuestas de la fundación a los espacios de toma de decisiones. Más allá de las oficinas y los títulos, sus compañeros la recuerdan como el alma de las brigadas operativas. Participaba activamente en las exigentes jornadas de saneamiento e impulsaba con entusiasmo a las nuevas generaciones a proteger el territorio nacional. Su liderazgo combinaba la rigurosidad técnica con la acción directa en las comunidades vulnerables.
La sensible pérdida de esta valiosa activista ocurre en el marco del sismo más destructivo registrado en la historia de Venezuela. La Fundación Azul Ambientalistas reafirma el compromiso de honrar su memoria, manteniendo vivas las causas por las que ella luchó incansablemente hasta sus últimos días.
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