
Después de haber atacado a su exnovia en Maryland, Ismaaiyl Brinsley volvió a Nueva York, su ciudad natal, armado con una pistola y albergando intenciones fatales.
El sábado por la tarde mató a dos agentes policiales en una especie de emboscada en Brooklyn, y luego se quitó la vida.
Brinsley, de 28 años, tenía una historia criminal de un hombre que parecía familiarizado con el uso de armas de fuego, pero aparentemente sin ningún hecho grave de violencia que anticipara el homicidio premeditado en contra de los agentes de policía que el alcalde Bill de Blasio calificó como “ejecución”.
Fue arrestado por cargos de robo en Ohio en 2009, según informa The New York Times basado en documentos judiciales. También fue sospechoso en un caso de acoso en 2011.
Ese mismo año fue declarado culpable de posesión ilegal de armas en Georgia y condenado a dos años de prisión.
El medio llamó por vía telefónica al domicilio de Brinsley en Georgia. A la llamada respondió una mujer que se identificó como su hermana, quien dijo que no había visto a su hermano en dos años y que no recordaba haber escuchado a su hermano expresarse con ira de agente de policía alguno.
Se cree que pertenecía a una pandilla de Baltimore, conocida como Black Gorilla Family.
Agencias / www.diariorepublica.com






