
La jurista apodada «la tapa del frasco» enfrenta un proceso penal tras invocar falsas influencias con Diosdado Cabello.
La abogada venezolana Elizabeth Ochoa, popular en plataformas digitales tras identificarse como «la tapa del frasco», fue imputada formalmente ante el Tribunal 6.° de Control con competencia en Corrupción del estado Carabobo. Tras su aprehensión efectuada días atrás, la representación fiscal le atribuyó de manera oficial la presunta comisión de tres delitos: tráfico de influencias, ultraje a funcionario público y valimiento de nombre.
El proceso judicial en curso se deriva de los hechos registrados la madrugada del pasado miércoles 9 de septiembre en la entidad carabobeña. En esa ocasión, la profesional del derecho pretendió eludir la actuación de las autoridades aduciendo presuntos nexos con altos voceros del Gobierno nacional. Luego de permanecer privada de libertad en la sede de la División de Investigación Penal, la imputada fue conducida al palacio de justicia para la correspondiente audiencia de presentación.
El origen del procedimiento y la evidencia judicial
La causa penal tiene su origen en la difusión masiva de un material audiovisual grabado durante la intervención policial. En la grabación se aprecia a Ochoa confrontando a una comisión del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana. La abogada sostuvo enérgicamente que su cercanía con el ministro del Interior, Justicia y Paz la eximía de someterse a los controles y procedimientos ordinarios de ley.
Durante el altercado, la jurista pronunció la frase que se volvió viral: «Mientras Diosdado Cabello sea ministro no creo que a mí me llegue. Yo no me creo la tapa del frasco, yo soy la tapa del frasco». Dicha conducta motivó la inmediata intervención de los organismos policiales y el posterior inicio de las diligencias del Ministerio Público.
El ministro Diosdado Cabello abordó públicamente el caso durante la emisión de su programa «Con el Mazo Dando», donde negó tajantemente conocer a la profesional o mantener relación alguna con ella. La autoridad precisó que un video posterior grabado por Ochoa para ofrecer disculpas terminó siendo incorporado a las actas como elemento incriminatorio que sustentó su imputación. Asimismo, instó a posibles afectados por la abogada a formalizar sus denuncias correspondientes.
Delitos imputados y alcance de las previsiones legales
El Código Penal venezolano ampara la imputación fiscal mediante tres figuras jurídicas específicas. En primer lugar, el tráfico de influencias castiga la conducta de quien intenta obtener ventajas o evitar sanciones legales mediante la invocación de relaciones, reales o simuladas, con servidores de la administración pública.
Por otro lado, la representación fiscal imputó el delito de ultraje a funcionario público para sancionar los actos de irrespeto, ofensas o amenazas dirigidos contra los efectivos policiales en ejercicio activo de sus competencias. Esta tipificación busca resguardar la autoridad institucional durante los procedimientos de seguridad ciudadana.
Finalmente, el delito de valimiento de nombre sanciona el uso indebido del nombre, cargo o prestigio de un tercero —en este caso una alta autoridad del Ejecutivo— para evadir la acción de la justicia. La ratificación de estos tres cargos en la fase de imputación mantendrá a Ochoa sujeta a las medidas cautelares determinadas por la representación judicial.
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