
El número de víctimas mortales por las crecidas en la región del Himalaya sigue en aumento, mientras más de 1.400 personas permanecen desaparecidas entre Nepal y el Tíbet.
Las devastadoras inundaciones registradas en la región fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, en China, han provocado una crisis humanitaria de gran escala. El recuento oficial de fallecidos ha ascendido a cerca de 400 personas, mientras los equipos de rescate avanzan con dificultad en un terreno colapsado por el agua y los desprendimientos de tierra. La magnitud del desastre mantiene en alerta máxima a los organismos de emergencia de ambos países.
Desglose de las cifras oficiales
Las autoridades locales de Nepal confirmaron la muerte de 389 personas dentro de su territorio, además de reportar 910 ciudadanos en paradero desconocido. Por su parte, el Gobierno chino informó sobre tres fallecimientos confirmados y la desaparición de otras 558 personas en la zona del Tíbet. En total, la suma de desaparecidos roza los 1.500 individuos, lo que hace temer que la cifra de mortalidad incremente drásticamente durante las próximas horas.
Impacto en la población extranjera
Entre las miles de personas afectadas por esta crecida catastrófica en la cordillera del Himalaya, se estima que al menos 800 son ciudadanos extranjeros. La zona, altamente frecuentada por turistas y excursionistas internacionales, presenta graves problemas de comunicación debido al colapso de vías terrestres y al derribo de torres de telecomunicaciones. Esta situación ha dificultado enormemente el rastreo y la identificación de las víctimas por parte de las embajadas y consulares presentes en la región.
Operativos de rescate y desbordamientos
Las lluvias monzónicas extraordinarias provocaron el desbordamiento súbito de varios ríos montañosos, arrasando puentes, viviendas y campamentos enteros. Los servicios de emergencia nepalíes y los contingentes militares desplegados por China trabajan de forma coordinada para evacuar a las comunidades aisladas. No obstante, las condiciones meteorológicas adversas y el riesgo continuo de nuevos deslaves limitan el uso de helicópteros y maquinaria pesada en las tareas de salvamento.
Perspectivas de la emergencia
Los esfuerzos actuales se centran en el suministro de agua potable, alimentos y refugio temporal para miles de desplazados que lo han perdido todo. La prioridad absoluta de los equipos en el terreno sigue siendo la localización de los desaparecidos antes de que las probabilidades de encontrar supervivientes disminuyan por completo. Los gobiernos de ambas naciones han solicitado cautela a la población y han restringido el acceso a las rutas fluviales del Himalaya hasta que los niveles del agua se estabilicen.
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