
El Primer Juzgado de la Instrucción reprogramó para el 6 de abril el inicio del juicio contra los hermanos Espaillat por la muerte de 236 personas. El tribunal busca determinar la responsabilidad civil de la Alcaldía de Santo Domingo y el Ministerio de Obras Públicas en el colapso del establecimiento.
El proceso judicial por una de las mayores tragedias en la historia reciente de República Dominicana ha dado un nuevo giro. El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional dispuso este lunes el aplazamiento del juicio preliminar contra los propietarios de la discoteca Jet Set, acusados de homicidio involuntario tras el colapso del techo del local el pasado 8 de abril de 2025.
Ampliación del proceso y nuevos imputados
El magistrado Raymundo Mejía decidió postergar la audiencia para el próximo 6 de abril, con el fin de citar e integrar al proceso a la madre de los empresarios acusados. Asimismo, el tribunal admitió la inclusión de la Alcaldía de Santo Domingo y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) bajo la figura de responsabilidad civil, buscando establecer si hubo negligencia en la supervisión de la infraestructura.
Negligencia y sobrecarga: El origen del siniestro
Los hermanos Antonio y Maribel Espaillat enfrentan cargos por el Ministerio Público tras informes oficiales que confirman que el desplome de la estructura fue producto de una sobrecarga acumulada durante años y la falta de mantenimiento preventivo. Recientemente, el tribunal rechazó un recurso de la defensa que pretendía realizar un peritaje independiente para refutar la investigación oficial.
La tragedia, que segó la vida de figuras públicas como el merenguero Rubby Pérez, los exgrandes ligas Octavio Dotel y Tony Blanco, y la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz, ha dejado una profunda herida en la sociedad dominicana debido a la popularidad del centro nocturno.
Tensión en la sala y clamor de las víctimas
La jornada de este lunes estuvo marcada por escenas de dolor e indignación. Decenas de familiares de las víctimas se congregaron en el tribunal, increpando a los acusados al grito de «asesinos» tras conocerse el diferimiento de la causa.
Por su parte, la defensa de los Espaillat argumentó que su madre, también requerida por el juzgado, reside en Estados Unidos y padece la enfermedad de Alzheimer, aunque aseguraron que colaborarán con los canales legales para su citación.
«Queremos justicia y queremos cárcel», expresó Winston Mejía, padre de una de las víctimas, quien denunció que los propietarios supuestamente ignoraron advertencias críticas sobre desprendimientos de material horas antes del desplome fatal.
El juez informó que, una vez iniciado el juicio en abril, las sesiones se llevarán a cabo con una frecuencia de lunes y viernes para agilizar el dictamen de este complejo caso.
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