
Un docente, su hermana y su hija de apenas 4 años perdieron la vida en el municipio Machiques de Perijá, luego de que un desperfecto en la vía provocara el estallido de un neumático de su motocicleta. El trágico suceso reaviva las alarmas sobre el peligro de los desniveles y el estado actual de la carretera Machiques-Colón.
La comunidad de Saimadoyi se viste de luto tras confirmarse el fallecimiento de tres de sus integrantes en un aparatoso accidente de tránsito ocurrido este jueves 23 de abril. Las víctimas, pertenecientes a la etnia Barí, perdieron la vida en la Troncal 6, específicamente a la altura de la finca Pekín, en la parroquia Río Negro.
Crónica de una tragedia familiar
El grupo familiar, compuesto por el docente Álvaro Segundo Akogdakae, su hermana Anyi Akogdage y una pequeña de 4 años, regresaba desde la parroquia Libertad con destino a su comunidad de origen. Según reportes de la Prensa Alternativa Indígena, los hermanos transportaban un saco de suministros alimenticios en una motocicleta cuando la fatalidad los alcanzó.
El factor vial: El detonante del accidente
Los primeros informes técnicos sugieren que el exceso de carga, combinado con las irregularidades del terreno, fue determinante. Al caer en una «batea» (desnivel pronunciado) de la carretera, uno de los neumáticos de la motocicleta estalló, provocando que el conductor perdiera el control e impactara frontalmente contra un camión tipo 350.
Debido a la magnitud de la colisión, los tres ocupantes fallecieron de forma instantánea en el sitio.
Un llamado desde la Sierra de Perijá
Este incidente ha generado una profunda consternación entre los residentes de la zona, quienes han denunciado reiteradamente que, pese a ciertos planes de recuperación en la Troncal 6, persisten tramos altamente peligrosos.
“Aún existen partes que representan un riesgo constante para quienes nos desplazamos a diario por esta arteria vial”, señalaron voces de la comunidad Barí. Para los habitantes de Machiques, la muerte de este profesional de la educación y su familia no es un hecho aislado, sino una consecuencia directa de los baches y desniveles que aún aguardan por una reparación definitiva en esta vía vital para el pueblo indígena.
Diariorepublica.com






