
El grupo de trasladados, afectado por los recientes terremotos en territorio venezolano, arribó al país en un vuelo humanitario coordinado entre ambas cancillerías.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana coordinó la evacuación exitosa de 65 personas que residían en zonas vulnerables de Venezuela. El grupo civil, que aterrizó en suelo quisqueyano, está integrado por 55 ciudadanos dominicanos, nueve venezolanos y un estadounidense. Todos ellos resultaron directamente afectados por los recientes movimientos telúricos que fracturaron diversas regiones del país suramericano, especialmente en el área metropolitana de Caracas, provocando daños severos en las comunidades donde habitaban.
La operación de rescate y traslado humanitario fue ejecutada por instrucciones directas del presidente dominicano, Luis Abinader, en un esfuerzo logístico conjunto con las autoridades gubernamentales de Venezuela. El traslado aéreo se realizó a través de la aerolínea dominicana Sky High, despegando desde el Aeropuerto Internacional Arturo Michelena, ubicado en la ciudad de Valencia, Venezuela. Las autoridades dominicanas recibieron a los extranjeros bajo consideraciones de asistencia humanitaria.
Situación crítica en la zona de desastre
Las condiciones en las comunidades de origen de los evacuados siguen siendo alarmantes. Testigos directos del desalojo describen un panorama de devastación donde la infraestructura básica ha colapsado y los servicios de emergencia se encuentran desbordados ante la magnitud del desastre natural que obligó a salir a este grupo multicultural.
«Hay muchos niños que fueron los que más sufrieron. Hay personas que todavía no han podido regresar a sus casas porque los sectores quedaron fracturados, especialmente en el área de Caracas. Muchas familias siguen en centros de refugio y todavía hay lugares donde la ayuda médica no ha llegado», afirmó a los medios de comunicación la ciudadana venezolana nacionalizada dominicana Leomaris Soto, una de las pasajeras del vuelo de rescate.
Falta de insumos y refugios temporales
La situación sanitaria en las áreas afectadas agrava la crisis humanitaria de los residentes. La destrucción de viviendas ha dejado a cientos de familias en la intemperie, dependiendo exclusivamente de la asistencia de los gobiernos para sobrevivir a la catástrofe.
Soto aseguró que los hospitales en las zonas afectadas necesitan de todo tipo de insumos médicos y fármacos para atender la contingencia. Asimismo, afirmó que numerosas familias permanecen en refugios temporales debido a que sus viviendas resultaron completamente destruidas o presentan daños estructurales graves que impiden su habitabilidad inmediata. El gobierno dominicano informó que dará seguimiento continuo y asistencia social a todos los recién llegados.
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