
La policía de investigaciones liberó a la víctima tras siete días de cautiverio en una vivienda de Melipilla y detuvo a seis implicados.
El pasado 4 de abril, una operación táctica de la brigada de investigaciones policiales especiales antisecuestros de la policía de investigaciones logró la liberación de un ciudadano venezolano de 35 años. El hombre había sido abordado violentamente el 29 de marzo en la entrada de su residencia en Santiago Centro. Tras su captura, los delincuentes lo trasladaron a una propiedad ubicada en la comuna de Melipilla, donde permaneció privado de su libertad durante una semana bajo condiciones de extrema violencia.
Detalles del operativo y arrestos realizados
En el despliegue policial se logró la captura de seis personas vinculadas directamente con el crimen. El grupo delictivo estaba compuesto por cuatro ciudadanos de nacionalidad venezolana y dos chilenos, incluyendo a dos mujeres dentro de la organización. La detención fue posible gracias a un proceso de negociación indirecto liderado por expertos de la Bipe, lo que permitió rastrear la ubicación exacta del inmueble utilizado para el cautiverio.
Métodos de tortura y extorsión económica
Los captores establecieron contacto con los familiares de la víctima en Venezuela para exigir el pago de un rescate. La suma solicitada ascendía a 100 millones de pesos chilenos, lo que equivale aproximadamente a 110 mil dólares estadounidenses. Durante los siete días de encierro, el afectado no solo fue amenazado con armas de fuego, sino que sufrió torturas físicas y psicológicas.
El subprefecto Hassel Barrientos, jefe de la unidad antisecuestros, informó que los delincuentes utilizaron herramientas de alto impacto, como una motosierra, para amedrentar al secuestrado. Asimismo, emplearon utensilios para simular descargas eléctricas, buscando quebrar la resistencia emocional del hombre y presionar a su familia para que efectuara el pago. A pesar de la crueldad de los actos, la víctima fue hallada con vida y ya se encuentra bajo resguardo en su hogar.
Trabajo conjunto contra el crimen organizado
La resolución de este caso fue el resultado de una colaboración estratégica entre la policía de investigaciones y el equipo de crimen organizado y homicidios del ministerio público. Esta alianza permitió identificar a los responsables en un tiempo récord de tres días tras iniciarse la investigación formal. El fiscal jefe del Ecoh, Álex Cortés, subrayó la eficiencia de los protocolos actuales para enfrentar delitos de alta complejidad en la región metropolitana.
Perfil de la organización criminal desarticulada
Según las investigaciones preliminares, esta banda criminal presenta una estructura mixta que combina la experiencia de delincuentes extranjeros con el apoyo logístico de ciudadanos locales. Las autoridades destacaron que el grupo no actúa de forma azarosa; por el contrario, realizan un estudio previo y minucioso de sus víctimas. Seleccionan a personas con perfiles específicos que puedan garantizarles réditos económicos sustanciales tras una negociación, lo que demuestra un nivel de planificación superior en sus operaciones delictivas en territorio chileno.
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