
Una severa ola de frío y nieve ha azotado el noroeste de Francia desde el lunes, causando al menos seis víctimas mortales en diversos accidentes de tráfico y provocando importantes interrupciones en el transporte aéreo y terrestre. El Ministerio de Transportes ha confirmado el cierre de seis aeropuertos esta mañana debido a los problemas generados por las intensas nevadas y el peligroso hielo en las pistas.
Las autoridades han confirmado el trágico balance de seis fallecidos en las carreteras francesas, una cifra que ilustra la gravedad de este episodio meteorológico en Francia. Los accidentes se han producido en un contexto de baja visibilidad y calzadas extremadamente resbaladizas.
El departamento de las Landas, en el suroeste del país, ha sido testigo de la mayor concentración de víctimas mortales. Tres personas perdieron la vida en dos siniestros separados, según informó la emisora Ici Gascogne, citando fuentes de la Prefectura (delegación del Gobierno). Estas tragedias se atribuyen directamente a las condiciones de hielo que se formaron durante la madrugada.
Por la mañana de este martes, el impacto en la infraestructura de transporte se hizo patente con el anuncio oficial del cierre de seis aeropuertos clave en el oeste de Francia. Las operaciones aéreas han sido suspendidas en Nantes, Vatry, La Rochelle, Albert Bray, Saint Nazaire y Brest, afectando a miles de pasajeros y a la logística de vuelos nacionales e internacionales. Esta medida preventiva busca garantizar la seguridad de los viajeros ante la imposibilidad de mantener las condiciones operativas mínimas en las terminales afectadas por el hielo y la nieve acumulada.
Varias zonas del país se han mantenido en alerta naranja por nieve y frío hasta media mañana de este martes. El frente que ingresó el lunes dejó un rastro de hasta 30 centímetros de nieve en el departamento de Charente Maritime. La capital departamental, La Rochelle, se encontró prácticamente paralizada, con el transporte público seriamente limitado. En La Rochelle y otros departamentos de Francia afectados, el transporte escolar ha sido suspendido para evitar riesgos a los estudiantes.
En declaraciones al canal BFMTV, el Ministro de Transportes, Michel Tabarot, admitió que la magnitud de este evento nevado «ha sido un poco subevaluado» por los servicios meteorológicos de Météo France. «Al final, ha sido más importante de lo que estaba anunciado», señaló Tabarot, destacando la rápida escalada de la situación y la dificultad para prever la intensidad exacta de las precipitaciones en Francia.
Las dificultades no se limitan al aire. El Ministerio de Transportes ha reportado que aún persisten 300 kilómetros de carreteras nacionales con circulación difícil, a lo que se suman un número mucho mayor de vías departamentales con problemas, lo que requiere de la intervención de equipos de emergencia para despejar y garantizar la movilidad.
El frente frío ha dejado temperaturas gélidas. En el área más afectada del noroeste de Francia, los termómetros han marcado hasta 13 grados bajo cero este martes por la mañana (en París se registraron -2 grados). Météo France anticipa una nueva perturbación que traerá más nevadas a partir de la noche del martes al miércoles. Aunque se espera un leve aumento en las temperaturas durante esta nueva borrasca, estas se mantendrán considerablemente por debajo de la media estacional para esta época del año.
Sin embargo, hay un rayo de esperanza en el horizonte. Según los pronósticos, a partir del viernes una nueva masa de aire de origen atlántico irrumpirá, trayendo consigo un alivio y poniendo fin al intenso frío de estos días, lo que permitirá el inicio de la recuperación de las zonas afectadas y la normalización de los servicios de transporte en Francia.
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