
Jorge Luis González Barro, panadero retornado bajo el Plan Vuelta a la Patria, murió tapiado tras el sismo registrado en el estado La Guaira.
La comunidad de la Villa del Rosario dio el último adiós a Jorge Luis González Barro, de 38 años. El ciudadano es una de las víctimas fatales del doble sismo que sacudió el territorio nacional el pasado miércoles 24 de junio. El trágico suceso ocurrió pocas horas después de que el hombre regresara al país.
El retorno y la tragedia
González Barro, quien se desempeñaba como panadero, formaba parte de un grupo de más de 145 venezolanos deportados desde Estados Unidos. Los ciudadanos habían arribado al país recientemente bajo los lineamientos del Plan Nacional Vuelta a la Patria. Tras completar los trámites de identificación y el protocolo migratorio correspondiente, las autoridades trasladaron al grupo hacia el estado La Guaira para su ubicación temporal.
El destino asignado fue el Hotel Santuario, establecimiento donde el zuliano se hospedaba al momento del siniestro. Durante el movimiento telúrico, la estructura del inmueble sufrió graves daños, provocando un colapso que dejó al hombre tapiado bajo los escombros. Los esfuerzos por salvar su vida resultaron infructuosos debido a la severidad del impacto y al colapso de los elementos de soporte del edificio.
Confirmación de las autoridades
La noticia del deceso se difundió inicialmente a través de la cuenta de Instagram de la periodista Leonor Argüelles. Posteriormente, el dirigente local Roberto Palmar confirmó el fallecimiento y el posterior sepelio del panadero. Palmar estuvo presente durante los actos fúnebres en la Villa del Rosario y ofreció detalles sobre la situación de vulnerabilidad en la que queda el núcleo familiar.
El fallecido residía en el sector La Cueva 2 de la localidad perijanera. Con su deceso, tres hijos quedan en situación de orfandad, lo que ha generado consternación entre los habitantes de la zona, quienes recuerdan a González Barro como un hombre trabajador que buscaba un mejor futuro.
Exigencia de los familiares
Los allegados de la víctima y líderes comunitarios de la Villa del Rosario han manifestado la necesidad de que las autoridades evalúen las condiciones de las instalaciones utilizadas para albergar a los ciudadanos repatriados. El caso ha encendido las alarmas sobre los protocolos de seguridad estructural en las zonas vulnerables ante eventos sísmicos. La comunidad espera que se brinde el apoyo institucional necesario a los tres menores de edad huérfanos.
www.diariorepublica.com






