
El siniestro de un helicóptero de la Fuerza Aérea enluta al país tras confirmarse el deceso de siete menores y ocho adultos.
La región sur de Perú se encuentra sumida en el luto tras confirmarse una de las peores tragedias aéreas de los últimos años. Un helicóptero Mi-17 perteneciente a la Fuerza Aérea del Perú, que cumplía funciones críticas de asistencia humanitaria, se precipitó a tierra en la provincia de Arequipa. El balance final es devastador: quince personas perdieron la vida en el impacto, entre las que se contabilizan siete niños que esperaban ser trasladados a zonas seguras para escapar de la inclemencia climática que azota la zona.
Los detalles del fatídico vuelo de rescate
La aeronave partió con el objetivo de brindar apoyo en las zonas más golpeadas por los desbordamientos e inundaciones que han devastado los Andes peruanos. Según los reportes oficiales, el contacto por radio con los controladores aéreos se perdió de manera abrupta el domingo por la tarde. Tras horas de angustiosa búsqueda bajo condiciones climáticas adversas, las patrullas de auxilio localizaron los restos del aparato en las inmediaciones de Chala Viejo.
En el interior de la nave viajaban cuatro tripulantes de la Fuerza Aérea y once pasajeros civiles. Entre las víctimas identificadas se encuentra el mayor Sergio Paúcar, quien lideraba la misión, junto a otros oficiales y un coronel. No obstante, la cifra que más ha conmocionado a la opinión pública es la de los menores de edad fallecidos, quienes representaban casi la mitad de las almas a bordo del vuelo.
Un contexto climático de extrema gravedad
Este accidente no es un hecho aislado de la realidad que vive el país. El sur de los Andes peruanos enfrenta un periodo de lluvias torrenciales sin precedentes que ha provocado el colapso de infraestructuras y el aislamiento de múltiples comunidades. Antes de que ocurriera la caída del helicóptero, las autoridades locales ya habían reportado el fallecimiento de dos personas debido a los desastres naturales, lo que eleva la urgencia de las operaciones de rescate en toda la región de Arequipa.
Las inundaciones han dejado a cientos de familias sin hogar y con dificultades para acceder a suministros básicos. El helicóptero siniestrado formaba parte de un puente aéreo vital para conectar a estas poblaciones vulnerables con los centros de atención médica y refugios temporales.
Investigaciones sobre las causas del siniestro
La Fuerza Aérea del Perú ha emitido un comunicado oficial expresando sus condolencias a los familiares de las víctimas y asegurando que no escatimarán esfuerzos para entender qué falló. Se ha activado una junta de investigación de accidentes para determinar si el siniestro fue provocado por una falla mecánica, un error humano o si las condiciones de visibilidad y viento, propias de la tormenta, hicieron imposible maniobrar la pesada unidad.
Mientras tanto, las labores de recuperación de los cuerpos continúan en una zona de difícil acceso geográfico. La nación se mantiene atenta a los informes periciales, mientras el gobierno regional evalúa declarar días de duelo oficial ante la magnitud de la pérdida humana en cumplimiento del deber y la tragedia de los niños afectados.
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