
La joven viajaba como copiloto en una motocicleta que chocó contra un camión en la Vía de Evitamiento; las autoridades investigan las causas del choque.
Detalles del trágico impacto vial
Un severo accidente de tránsito registrado en la Vía de Evitamiento, a la altura del sector Caquetá en el distrito limeño del Rímac, cobró la vida de la joven venezolana Noemí Montoya, de 22 años. El hecho ocurrió cuando la motocicleta en la que se desplazaba como copiloto colisionó contra un vehículo de carga pesada que circulaba por la concurrida arteria vial de la capital peruana.
De acuerdo con los reportes preliminares emitidos por los efectivos policiales y recabados por medios de comunicación locales, el siniestro se produjo en momentos en que el conductor del vehículo menor, identificado como Alexander Mattos, de 25 años y también de nacionalidad venezolana, realizaba una maniobra para rebasar al camión. Durante dicha acción, la motocicleta habría quedado posicionada en el denominado punto ciego del chofer de la unidad de gran tonelaje, lo que derivó en el trágico choque lateral.
Intervención de los servicios de emergencia
Al lugar de los hechos acudieron rápidamente unidades de los Bomberos Voluntarios del Perú y agentes de la Policía Nacional del Perú para prestar los primeros auxilios. Lamentablemente, los paramédicos solo pudieron confirmar el deceso instantáneo de la acompañante debido a la gravedad de los traumatismos sufridos tras la caída sobre el pavimento.
Por su parte, el conductor de la motocicleta resultó con heridas de consideración y fue trasladado bajo custodia policial al centro de salud más cercano, donde recibe atención médica mientras se determinan sus responsabilidades en el hecho.
Investigaciones y peritajes en desarrollo
Agentes de la Comisaría del Rímac y peritos de la Unidad de Investigación de Accidentes de Tránsito acordonaron la zona para recabar evidencias físicas, analizar las huellas de frenado e inspeccionar las cámaras de seguridad del sector. El conductor del camión fue llevado a la dependencia policial para someterse al dosaje etílico correspondiente y rendir su declaración.
El Ministerio Público ordenó el levantamiento del cadáver y su posterior traslado a la Morgue Central de Lima para las diligencias de ley. Este trágico acontecimiento vuelve a poner en evidencia la alta siniestralidad registrada en las principales vías expresas de la capital peruana, donde las imprudencias al volante y el exceso de velocidad continúan cobrando vidas de manera recurrente.
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