
Un empleado bancario en Chile lavaba dinero para la organización criminal Tren de Aragua mediante múltiples cuentas financieras.
Megaoperativo policial en Chile
El ciudadano venezolano José Carlos Pérez Asencio, quien se desempeñaba como ejecutivo del Banco Santander en Chile, fue detenido este martes durante un despliegue policial masivo. El operativo, ejecutado por la Fiscalía Sur y diversas brigadas de la Policía de Investigaciones, apuntó directamente contra una estructura de extorsión y lavado de activos vinculada a la megabanda internacional conocida como el Tren de Aragua.
El detenido trabajaba en la institución bancaria desde el año 2019, ocupando hasta el momento de su captura el cargo de ejecutivo de recuperaciones. Según los registros de su historial laboral, el investigado también había trabajado previamente en el Banco de Venezuela antes de emigrar al territorio chileno.
Red de lavado de activos
Las investigaciones judiciales de las autoridades chilenas señalan que Pérez Asencio estaba integrado en la logística financiera de la organización delictiva. Su función principal consistía en facilitar el movimiento y envío de grandes sumas de dinero hacia el exterior. Estos fondos eran generados en Chile a través de actividades ilícitas como la extorsión sistemática, el contrabando de vehículos y la trata de personas.
Los reportes oficiales indican que el ejecutivo bancario fue reclutado por la banda criminal cuando ya formaba parte de la plantilla de trabajadores de Banco Santander. Hasta el momento, este procedimiento policial ha dejado un saldo de diecinueve personas detenidas. El empleado bancario está directamente vinculado con una red de cuentas por donde se movilizaron aproximadamente trescientos millones de pesos chilenos, una cifra que equivale a unos trescientos treinta y seis mil dólares estadounidenses.
Declaraciones y modus operandi
El fiscal a cargo del caso, Héctor Barros, explicó que el imputado detalló su método operativo durante los primeros interrogatorios. Pérez Asencio afirmó que no utilizaba las plataformas ni las herramientas directas de su puesto de trabajo en Banco Santander para ejecutar las transacciones ilícitas. En su lugar, el investigado utilizaba cuentas personales abiertas en diferentes entidades financieras para fragmentar, operar y mover los capitales del Tren de Aragua.
La indagatoria penal sigue abierta para identificar a otros implicados. Este brazo operativo desarticulado no solo blanqueaba capitales, sino que controlaba mercados ilegales que incluían la explotación sexual de mujeres y el envío de automóviles robados hacia Venezuela. Las autoridades mantienen bajo custodia al exejecutivo mientras avanza el proceso judicial por lavado de activos.
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