
Una madre colombiana también murió durante los ataques perpetrados la madrugada del sábado 3 de enero, en Caracas, elevando la cifra de víctimas civiles en el conflicto que ha sacudido la capital venezolana. El trágico suceso ha desatado una ola de consternación e indignación tanto en Venezuela como en su país natal, Colombia.
Según reportes de diversos medios colombianos y fuentes locales, la víctima fue identificada como Yohana Rodríguez Sierra, de 45 años de edad, oriunda de Cartagena y quien tenía más de una década viviendo en el país. Rodríguez Sierra había construido su vida en Venezuela, lejos de su tierra, buscando un futuro para su familia, que ahora enfrenta un dolor incalculable tras su repentina y violenta pérdida.
Rodríguez Sierra habitaba en una zona residencial del municipio El Hatillo, estado Miranda, y resultó mortalmente herida cuando dos misiles lanzados presuntamente por militares estadounidenses impactaron muy cerca de su vivienda. En el momento del ataque, se encontraba en compañía de su hija, Ana Corina Morales, de 22 años, quien afortunadamente sobrevivió, pero ahora carga con el trauma de haber presenciado los últimos momentos de su madre en medio del caos.
“El ataque se registró mientras madre e hija dormían plácidamente en una finca ubicada en El Hatillo, cerca de unas torres de televisión, una infraestructura que parece haber sido el objetivo militar del bombardeo”, reseñó el diario El Tiempo. La tranquilidad de la noche se vio abruptamente interrumpida por la violencia del conflicto.
El citado portal indicó que la primera explosión, que ocurrió en las inmediaciones, las despertó de forma violenta. A pesar del pánico inicial, madre e hija intentaron inmediatamente ponerse a salvo. Sin embargo, antes de que pudieran alcanzar un lugar seguro, el impacto del segundo misil, mucho más cercano y devastador, generó graves heridas en Yohana Rodríguez Sierra, hiriéndola de muerte.
“Fue en el trayecto hacia un centro asistencial donde Rodríguez, debido a la gravedad de sus lesiones, exhaló su último suspiro en el regazo de su hija”, agregaron en la nota. La imagen de una hija luchando por la vida de su madre mientras el mundo a su alrededor se derrumbaba, es un testimonio desgarrador de la tragedia. La joven Ana Corina Morales ha expresado que su último recuerdo es la mano de su madre aferrándose a la suya.
Este suceso ha provocado una fuerte reacción. Entre tanto, allegados de la víctima expresaron al diario El Colombiano su profundo pesar y su enérgica indignación por lo ocurrido. La comunidad de El Hatillo, donde Yohana era una vecina querida, se ha unido en el luto, exigiendo respuestas sobre la necesidad y la precisión de los ataques.
“Los familiares de Yohana expresaron su dolor e indignación, cuestionando la acción de Estados Unidos y considerando que un bombardeo de tal magnitud, que cobra la vida de civiles inocentes como Yohana, no era en absoluto necesario ni justificable en una zona residencial”, reportó el mencionado portal. Piden a las autoridades internacionales que investiguen el ataque como un crimen de guerra y que se haga justicia por la muerte de una madre que solo buscaba la paz.
La comunidad colombiana residente en Caracas ha convocado una vigilia en memoria de Yohana Rodríguez Sierra, convirtiéndola en un símbolo de las víctimas civiles inocentes del recrudecimiento del conflicto. Las autoridades consulares colombianas están prestando asistencia a la hija y a los familiares para los trámites de repatriación o sepelio, asegurando que la memoria de Yohana no sea olvidada en medio de la crisis. Su muerte subraya el alto costo humano de los enfrentamientos militares, impactando a personas que nada tienen que ver con las decisiones de guerra.
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