
El incremento en la actividad volcánica tras el evento sísmico obligó al cierre preventivo del aeropuerto de Popayán, mientras los organismos de control mantienen máxima vigilancia.
Popayán, Colombia – El volcán Puracé, situado en el departamento del Cauca, registró este lunes una intensa emisión de ceniza y gases en coincidencia con el fuerte terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país. La cadena sísmica y volcánica ha generado máxima preocupación en la zona suroeste del territorio nacional, donde las autoridades locales se despliegan para responder a la emergencia.
El complejo tectónico, que forma parte de la cadena volcánica de Los Coconucos, permanece en nivel de alerta naranja desde finales del mes pasado debido a un riesgo latente de erupción. De acuerdo con las evaluaciones del Servicio Geológico Colombiano (SGC), la montaña continúa registrando un aumento sustancial en la energía sísmica, así como una elevada temperatura en la salida de cenizas y gases de alta toxicidad, entre los que destacan el dióxido de azufre y el dióxido de carbono.
Cierre de infraestructura y restricciones aéreas
Ante la amenaza directa que representa el material volcánico pulverizado para la seguridad de la aviación, la Aeronáutica Civil (Aerocivil) dispuso el cierre temporal de las operaciones en el aeropuerto Guillermo León Valencia, ubicado en la ciudad de Popayán. La acumulación de partículas en el aire y la reducción drástica de la visibilidad constituyen un factor de elevado peligro para la integridad de las aeronaves e tripulaciones que cubren esta ruta regional.
De forma paralela, las unidades de gestión del riesgo y los cuerpos de socorro departamentales activaron de inmediato los protocolos de contingencia. Las principales acciones preventivas se enfocan en proteger a las comunidades rurales limítrofes, expuestas a la caída de ceniza y a la eventual inhalación de emisiones gaseosas destructivas.
Planes de respuesta y vigilancia sísmica constante
El Servicio Geológico Colombiano recordó que la alerta naranja se traduce en la posibilidad real de un evento eruptivo de mayor escala en el corto plazo. Por ello, se ha reiterado el llamado a la población para respetar los perímetros de seguridad delimitados y atender estrictamente las recomendaciones de los comités de emergencia.
Actualmente, especialistas en geología monitorean si la liberación de energía generada por el sismo incidió de forma directa en el comportamiento interno del sistema magmático del Puracé. Mientras avanzan las labores de asistencia, la prioridad absoluta de las autoridades continúa enfocada en resguardar las vidas humanas y garantizar la estabilidad en la infraestructura básica de la región afectada por el doble fenómeno geológico.
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