Trump estudia ley para que indocumentados trabajen pero sin optar a ciudadanía

Publicado el 28 de febrero de 2017

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El presidente Donald Trump está considerando presentar un proyecto de ley que allane el camino para que los inmigrantes ilegales accedan a un estatus legal, pero no a la ciudadanía, reportó el martes la CNN citando a un funcionario de alto rango de la Casa Blanca.

CNN dijo que Trump busca un proyecto de ley amplio que permitiría que los inmigrantes ilegales trabajen y paguen impuestos con la idea de que sea aprobado en el Congreso, y destacó que el mandatario podría referirse al tema en su discurso del martes por la noche.

Trump presentará este martes ante las dos cámaras del Congreso su plan general de gobierno, en su primer mensaje a los legisladores y a todo el país en el que dará su visión de las prioridades nacionales.

Trrump es esperado a las 9 de la noche (02H00 GMT del miércoles) en la Cámara de Representantes para un discurso en el que el mandatario republicano ofrezca una guía de su administración y defienda los pasos para cumplir sus promesas de campaña.

Una amplia reforma del sistema impositivo, la decisión de reformar nuevamente el sistema de salud pública y un sensible aumento de 54.000 millones de dólares en el presupuesto militar serán algunos de los puntos centrales.

“Vamos a tener que gastar más dinero en el sector militar. Realmente tenemos que hacerlo. No tenemos opción”, dijo Trump en una entrevista para la cadena FoxNews que fue divulgada este martes.

Si bien un recorte de los impuestos constituye una propuesta fundamental del conservador Partido Republicano, la promesa de Trump de anular y sustituir el sistema de salud pública heredado de Barack Obama (Obamacare) es hasta ahora un verdadero dolor de cabeza para la Casa Blanca y para los legisladores.

El desmantelamiento del sistema podría dejar unos 20 millones de personas sin cobertura médica, un escenario que también atormenta a los congresistas republicanos.
Legisladores bajo presión

El presidente y la primera dama invitaron al Congreso a dos viudas de policías californianos abatidos en 2014 por un inmigrante clandestino, una decisión que simboliza la línea dura adoptada por la nueva administración contra la inmigración ilegal. En años precedentes Barack Obama había invitado a sin papeles.

A la inversa, legisladores demócratas invitaron a Hameed Darweesh, un iraquí detenido en el aeropuerto JFK de Nueva York el mismo día que se ponía en vigor un decreto de Trump que cerraba las fronteras a refugiados y ciudadanos de siete países musulmanes, luego suspendido por la justicia.

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, dijo este martes que el discurso representa “la oportunidad en una generación” para hacer avanzar la agenda de los sectores conservadores.

En tanto, el senador demócrata Richard Blumenthal dijo a AFP que esperaba de Trump un gesto para “comenzar de nuevo, para tratar de unirnos, poner fin a los ataques a la prensa y (lograr) un Poder Judicial independiente”.

Al hablar ante el Congreso, Trump estará en un territorio favorable, ya que el Partido Republicano controla las dos cámaras, aunque igualmente deberá mantener constantemente abiertos canales de diálogo.

Los republicanos, por ejemplo, tienen mayoría en el Senado pero cinco semanas después de la investidura presidencial aún no han dado su anuencia a todos los nominados para el gabinete ministerial (en parte, debido al bloqueo de los demócratas).

En las últimas semanas, legisladores republicanos que realizaron audiencias en sus distritos electorales sufrieron en carne propia la furia de los electores ante la posibilidad de que el gobierno desmonte el Obamacare sin ofrecer una alternativa. Y los congresistas trasladan esas presiones a la Casa Blanca.

El Congreso también tiene que discutir y aprobar el presupuesto federal, de modo que la Casa Blanca tiene largas y agotadoras negociaciones por delante.

En ese cuadro, el partido parece dividido entre un ala más de derecha que quiere la erradicación lisa y llana del Obamacare y un sector más pragmático que evalúa el impacto electoral de una medida de esa naturaleza.

El lunes, en una reunión con gobernadores, Trump insistió en la decisión de anular y sustituir el Obamacare, pero concedió que la solución estaba lejos de ser fácil.

Gastos militares

Después de esa reunión con gobernadores, Trump adelantó algunos de los detalles de su proyecto de presupuesto federal, que deja en evidencia las prioridades del nuevo gobierno.

En este sentido, Trump dejó claro que su proyecto de presupuesto para el próximo año fiscal estará basado en la “seguridad nacional”, y su propuesta más llamativa es un aumento de 54.000 millones de dólares en la partida destinada a los gastos militares.

Estados Unidos destina para defensa en el año fiscal en curso (incluyendo el Departamento de Defensa, actividades nucleares de defensa y otras relacionadas) nada menos que a 615.000 millones de dólares.

Este presupuesto es casi el triple del de China, que tiene el segundo mayor en términos militares, y casi ocho veces superior al de Rusia, de acuerdo con el instituto especializado sueco Sipri, aunque Trump considera que no es suficiente.

Un aumento de esta magnitud en los gastos militares, admitió el presidente, obligará necesariamente a un recorte en otras áreas, y de acuerdo con versiones de prensa, las más afectadas serán protección ambiental, el aparato diplomático y los planes de ayuda internacional.

Vía Panorama/www.diariorepublica.com

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