Rosales, Eveling, Borges, Ledezma, Guanipa y Ramos Allup, si no roban, no son felices

Publicado el 20 de diciembre de 2018

 

Hay hampones que se inclinan más por un delito que por otro. Y eso, sin ser policía ni especialista en la materia, lo podemos observar en el prontuario político de los opositores terroristas, que recientemente encabezaron una matanza en Venezuela.

 

Les explico. Henrique Capriles Radonski, Leopoldo López, Antonio Ledezma, Julio Borges, Freddy Guevara, Manuel Rosales, Eveling de Rosales, Tomás Guanipa, Juan Pablo Guanipa, Henry Ramos Allup, David Smolansky, Juan Requesens, Miguel Pizarro, Lorent Saleh, entre otros criminales, como líderes de las bandas terroristas Voluntad Popular, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Alianza Bravo Pueblo y la siempre hamponil Acción democrática, sembraron la violencia en la Patria de Bolívar en su empeño de derrocar al presidente de la paz, Nicolás Maduro Moros. Historia harta conocida. Nada nuevo. Hampones de la peor calaña que con las “guarimbas” forzaban, incluso, a una guerra civil.

 

Pero, en honor a la verdad, tengo que decir también que, de ese grupo, Antonio Ledezma, Julio Borges, Manuel Rosales, Eveling de Rosales, Juan Pablo Guanipa y Henry Ramos Allup, son más ladrones que asesinos. ¡Ojo! A todos les gusta mandar a matar, de eso no quiero que quede dudas, pero reflexionando sobre lo que es el sumario político-policial de estos hampones, está demostrado que se inclinan más por el dinero mal habido y la corrupción que por los homicidios. Y es que, si no roban, no son felices.

 

Vamos con el paraco Manuel Rosales. Este “maestro” de escuela que fue alcalde de Maracaibo y gobernador del Zulia, se compró 11 de las mejores haciendas en el Sur del Lago con lo que se robó de la administración pública, aunque él afirma que las adquirió con los ahorritos de su sueldo como docente. Este delincuente utilizaba una estrategia infalible, atemorizaba a los ganaderos de la zona a través de otros hampones, para que abandonaran sus predios o los pusieran a la venta. Y él aprovechaba para negociarlos a través de terceros a precios de “gallina flaca”. Sin embargo, solo pagó cárcel por el hurto de una camioneta vieja, la justicia ciega aún no ha visto el multimillonario saqueo que hizo de los recursos del pueblo.

 

Eveling de Rosales. Esta señora fue testigo y partícipe de todo ese desastre que hizo Rosales con el dinero de las comunidades. Después ella asumió como alcaldesa de Maracaibo y el defalco resultó tan grande, que los mismos ladrones veteranos, corridos de Un Nuevo Tiempo, quedaron con la boca abierta. Hasta se registraron discusiones y divisiones dentro de esa organización terrorista por ese mismo problema. Además, parte del robo a la administración municipal durante su gestión, la justificó con los frecuentes viajes de placer que hizo a Panamá y a Miami, con el cuento de visitar a Rosales fugitivo de la justicia.

 

Juan Pablo Guanipa. Este bandido se hizo famoso por venderle las campañas electorales que hacía como aspirante a la Alcaldía de Maracaibo al paraco Manuel Rosales. Ciro Belloso, recientemente capturado por homicida y brazo derecho del expresidiario de UNT, se encargaba de “cuadrar” el sucio negocio. Ya la gente de Maracaibo sabía cuándo Guanipa recibía la plata, porque enseguida iba y montaba un restaurant Té con Té.

 

Julio Borges. Al principio pensé que este canalla, degenerado, apátrida, era más asesino que ladrón, pero se descubrió lo contrario cuando le vendió su conciencia a los gringos. Se llenó de dólares a costillas del hambre del pueblo. Se prestó como un cobarde, para pedir por el mundo que el presidente Donald Trump y los países europeos, sancionaran financieramente a Venezuela; así padecemos actualmente un terrible bloqueo económico que se refleja en el estómago de la gente. Por fortuna, tenemos un presidente como Nicolás Maduro que no declina buscando salidas y alternativas, para enfrentar la criminal situación. A Borges la periodista Angie Pérez, opositora, por cierto, le descubrió una cuenta multimillonaria en euros y la publicó en las redes sociales.

 

Antonio Ledezma, otro facineroso de los hechos terroristas en Venezuela que, cuando era alcalde de Caracas, atacaba a los viejitos, que reclamaban sus derechos laborales, con la Policía Metropolitana apertrechada de bombas lacrimógenas y la famosa ballena, todo un aberrado criminal. A muchos hasta dejó sin trabajo, pero el devenir de sus reprensibles andanzas en la política evidenció que más es ladrón. El “Vampiro” Ledezma resultó ser un delincuente cómplice y encubridor de su yerno, Luis Fernando Vuteff García, detenido en España durante la Operación Carabela, por blanquear capitales de la corrupción en Venezuela. En las acciones se intervinieron 115 inmuebles en Madrid y Marbella valorados en más de 60 millones de euros; entre las propiedades se incluyen un hotel, decenas de departamentos y un complejo de 60 fincas de lujo en el balneario de Marbella. Es que, si a este granuja no lo detienen a tiempo, le roba la corona al Rey de España.

 

Henry Ramos Allup. De este viejo bandolero solo les voy a decir, sin mencionar los comentarios que por ahí circulan acerca de sus cercanos familiares, que es un ladrón a quien le gusta tanto el dinero y la corrupción, que los gringos han desembolsado cualquier cantidad de dólares financiando en Venezuela los intentos de golpe de estado, toda esa violencia y hechos terroristas que hasta ahora hemos padecido, sin embargo, cuando los norteamericanos saben que este dinosaurio de Acción Democrática está metido en el guiso, les da escalofríos. Así pedirá dólares que les descuadra el presupuesto de la conspiración. El ex embajador de EEUU en Venezuela, William Brownfield, se quejó una vez: “en vez de cortejar a los votantes venezolanos, la principal estrategia de Ramos ha sido intentar conseguir la ayuda de la comunidad internacional”. Billete y más billete. La plata que demanda ese anciano vagabundo, no la aguanta ni el imperio.

 

Henrique Capriles Radonski. A este sujeto lo dejé para finalizar, porque merece mención aparte, toda vez que es más consumidor que terrorista, ladrón, asesino y criminal. Eso lo observa la gente que lo ve en persona y lo mira a los ojos o, incluso, cuando le hacen algún Close Up por la TV. Derrotado por el presidente Maduro en las elecciones presidenciales, hizo un llamado de arrechera que dejó casi en el acto más de diez muertos y, para cometer semejante barbaridad, es muy probable que estuviese bajo los efectos de algún estupefaciente o psicotrópico

 

Via Nota Prensa/Diario Republica

www.diariorepublica.com

Palabras clave:  , ,

// Haz clic en "Me Gusta" y sigue informado

// Lea también

Loading...

// Comente