Parientes de reos de Sabaneta en Uribana: “No sé dónde buscar a mi esposo, ya no tengo lágrimas”

Publicado el 23 de septiembre de 2013

uribana2

Extraoficialmente se conoció que 12 celdas ubicadas en el sector de máxima del Centro Penitenciario David Viloria, Uribana, serían habilitadas para meter algunos líderes negativos que se encontraban en la Cárcel Nacional de Maracaibo, Sabaneta. Según la fuente, la orden de reestructuración se habría hecho la noche del sábado cuando se mandó urgentemente a adelantar los trabajos.

uribana

Desde las 6:30 am. de ayer más de 300 personas empezaron a hacer la cola para lograr visitar a sus parientes. A las 9:00 am. abrieron las puertas del penal, comenzó el procedimiento de entrada y continuaron las colas. “Es un proceso muy largo”, comentó Carmen Espina, suegra de una de las privadas de libertad que trajeron desde Sabaneta. Ella se está quedando en un hotel de Barquisimeto donde cancela 270 bolívares.

 

“Tardé cuatro horas para entrar, después nos reúnen en grupos de 25, nos desnudan y nos ponen a saltar como sapos, luego pasan el detector de metales, al salir, se pasa a otra cola para hacer una exhaustiva revisión de la comida que llevamos, de ahí se va a otro grupo para entregar la cédula y finalmente compartir con los familiares, eso sí, sentados en el piso porque no hay ni mesas”.

La visita se extendió hasta las 3:00 pm., sin embargo, en los portones externos de la cárcel había un letrero donde se informaba que era hasta la 1:00 pm. Para poder ingresar al centro penitenciario, se intensificaron las normas por el nuevo régimen, por lo cual, en su mayoría, quienes llegaron desde Maracaibo estaban un poco molestos, pues en Sabaneta no se cumplían ciertas condiciones.

“Las mujeres con la menstruación, prendas, zapatos de tacón alto, franelas con escote, moños en los cabellos no pueden entrar, tampoco llevar jabón azul, celulares, comida seca como arroz, entre otros. Si desea llevarles shampoo o crema dental, deben vaciarla en bolsas. A los hombres también los desnudan y los ponen a hacer flexiones”.

Si algún familiar desea pasar cigarrillos, debe ser de una marca específica pero el mayor drama se desarrolla por la falta del vital líquido y camas para dormir. “Esa gente está hacinada, duermen unas encima de otras, a mi yerna le robaron dos veces el colchón”, aseguró Espina.

Otra familia se vino de Maracaibo en la parte trasera de un camión, “veníamos como chivos pero aquí estamos. Pasamos la noche durmiendo afuera para ingresar de primeros en la visita”, dijo Leslie Fernández, quien con su típico acento insistió en que la revisión es lenta, mientras que su hijo en brazos, de unos dos años, lloraba por la incomodidad que vivían en una especie de cerro frente a la cárcel.

“Gastamos 120 bolívares. En dos botellones de cinco litros de agua para llevarle a los muchachos porque allá no hay nada. No se bañan desde ayer (sábado) y así mismo pasa con las féminas”, agregó Omar Martínez.

Al mediodía de ayer, se habían contabilizado 542 visitas para mujeres y 146 para hombres, las cuales a partir de hoy serán programadas y cada dos domingos se permitirá el acceso de los niños.

Las autoridades piden calma pero los familiares no conocen de ellos por ahora, pues el hecho de no saber el paradero de alguno de ellos no los deja dormir en paz. “Ya no sé dónde buscar a mi esposo, se me acabaron las lágrimas de tanto llorar”, recalcó Yajaira Medina, una de las afectadas.

 

Todos uniformados

 

Quienes llegaron desde Sabaneta deben adaptarse al nuevo régimen y permanecen uniformados todo el día, hasta las 9:00 pm., cuando les apagan las luces; sin embargo, Mirlybeth Reverol declaró que “hay un pran de los antiguos que tiene un celular y lo presta para mandar mensajes o hacer llamadas de dos minutos”.

 

 

Texto y fotos: Cortesía Diario El Impulso

 

 

Palabras clave:  , , ,

// Lea también

// Comente