Sujeto que asesinó a su madre y abuela a pedradas alegó estar “poseído” por un espíritu

Publicado el 15 de agosto de 2016

hombre

Cegado y “poseído” por un espíritu, Johandry José Arrieta Gómez, de 19 años, cometió un doble crimen atroz: asesinó a su madre y a su abuela a fuerza de pedradas.  Les desfiguró el rostro y la cabeza.

No era la primera vez que el joven atentaba contra la mujer que le dio la vida. En otras ocasiones la había golpeado salvajemente. Lo que pasó la madrugada de ayer es una tragedia que enluta el caserío El Llano, del municipio Machiques de Perijá. Ese día los vecinos observaron a  un “monstruo”.

La tarde del sábado, Johandry  se puso “incontrolable”. De nuevo, amenazó a su madre con matarla. Alegaba que una voz en su interior le decía que debía “limpiarla del mal”.

Al joven lo amarraron. Los mismos familiares lo encerraron en un cuarto durante cinco horas, hasta realizarle una especie de exorcismo. También realizaron una “limpieza” en la casa con un ritual. Pero, al caer la noche, a Johandry le abrieron la puerta de la habitación en la que permanecía “porque ya estaba curado”.

Todos se fueron a dormir en la casita de la esquina de El Llano. Apagaron las luces y se acostaron.

Pasada la medianoche, Johandry se despertó y buscó una piedra grande. Caminó hasta el cuarto donde estaba su mamá, Fany Raquel Arrieta Gómez, de 50 años,  y se abalanzó sobre ella. Le dio una y otra vez en la cabeza, mientras la ama de casa pedía auxilio. No pudo defenderse de su propio hijo. 

Al escuchar los gritos, la abuela, Basilisa Gómez, de 75 años, se levantó de la hamaca donde dormía y buscó ayudar  a su hija, pero los intentos  no valieron.

Johandry atacó también a la abuela con la misma piedra llena de sangre y la mató. Los hermanos menores del victimario  presenciaron el asesinato.   

El joven no huyó, se quedó inmóvil, con la mirada perdida.  Los otros familiares con la ayuda de los vecinos lo amarraron con un mecate a una silla y llamaron a la policía. Como  pudo, Johandry se soltó y salió huyendo. Deambuló, en la oscuridad, por las calles con la piedra con la que le quitó la vida a su abuela y a su mamá en las manos. 

Funcionarios de la policía de Machiques y del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas se trasladaron al sitio y lo capturaron.  No opuso resistencia.  

Vecinos comentaron que, al parecer, padecía de trastornos mentales que  nunca fueron  atendidos. No trabajaba y solo se dedicaba a  las labores cotidianas en el campo. Se conoció que tenía pocos días de haber llegado de Caracas. 

Los cadáveres de Basilisa y Fany fueron levantados, y llevados  a la morgue de LUZ para la necropsia de ley.
En el caserío El Llano hay asombro y dolor.  Amigos, familiares y allegados esperan a  los cuerpos para velarlos y darles sepultura.

“Fany y Basilisa eran dos mujeres excepcionales que no tenían problemas con nadie. No merecían una muerte tan horrenda como la que sufrieron”, dijeron algunos amigos.

Johandry Arrieta se mantiene aprehendido en la sede de la policía científica en Machiques de Perijá, a la espera de ser llevado a los tribunales para su audiencia.

Una fuente del Cicpc informó que el joven será sometido, también, a exámenes psiquiátricos. 

Vía Panorama/www.diariorepublica.com

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