
La ciudad de Maracaibo enfrenta una crisis climática por calor extremo, con temperaturas que superan los 39°C desde inicios de año. Las autoridades de salud instan a la población a reconocer los síntomas del golpe de calor y priorizar la hidratación constante para evitar complicaciones graves.
Un clima inclemente que no da tregua
La capital del estado Zulia atraviesa una situación de riesgo crítico debido a una persistente ola de calor. Según los informes meteorológicos, desde febrero de 2026 Maracaibo ha registrado temperaturas superiores a los 39°C de forma sostenida. Esta situación se ve agravada por la densa calima y la preocupante ausencia de precipitaciones, factores que han convertido a la ciudad en un auténtico horno.
Hoy, tal como lo advirtió el Instituto nacional de meteorología e hidrología (Inameh), la sensación térmica alcanzó el pico de los 42°C. En las calles, los transeúntes manifiestan que el calor es tan intenso que los sistemas de aire acondicionado parecen insuficientes para mitigar el sofoco reinante.
Factores que intensifican el fenómeno
Los expertos señalan que el ambiente sofocante no solo se debe a la temperatura del aire. La combinación de una elevada humedad, la escasa brisa y la debilidad de los vientos alisios genera una atmósfera «pegajosa» que persiste incluso durante las horas nocturnas. Desde el amanecer, los termómetros ya marcan cifras por encima de los 35°C, escalando rápidamente hacia la tarde.
Históricamente, Maracaibo es reconocida como una de las ciudades más calurosas de Venezuela y de Sudamérica. Su clima tropical semiárido la mantiene en un estado de aridez constante, pero las estadísticas de este 2026 reflejan una anomalía térmica que obliga a los habitantes a modificar drásticamente sus rutinas diarias para sobrevivir a la intemperie.
Señales de alerta ante el golpe de calor
Ante este escenario, es vital identificar los síntomas de un golpe de calor severo. Si una persona presenta una temperatura corporal superior a los 40°C, piel enrojecida, pulso acelerado, náuseas o confusión mental, se debe actuar con inmediatez. La recomendación médica es trasladar al afectado a un lugar con sombra o refrigerado.
Para estabilizar al paciente mientras llega la ayuda profesional, se aconseja aplicar toallas mojadas o hielo en zonas clave como axilas y cuello. Asimismo, se sugiere tomar duchas con agua templada para reducir la temperatura interna de forma gradual, evitando choques térmicos que puedan comprometer aún más la salud del ciudadano.
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