
Del 14 al 20 de junio, el movimiento poético de Maracaibo organiza la octava edición de la feria, la más ambiciosa de su historia, en homenaje a Antonio Pérez Esclarín.
Maracaibo resiste a través de sus libros. Cada año, cuando junio arrima sus vientos calientes desde el lago, ocurre un milagro que ninguna política cultural pública ha logrado replicar. La feria independiente del libro de Maracaibo abre sus puertas, convocada por la terquedad de una asociación civil que decidió, hace ocho años, que esta ciudad merece una fiesta literaria a su medida. Esa organización es el movimiento poético de Maracaibo, presidido por el poeta Luis Perozo Cervantes, quien ha estructurado una programación densa y diversa para siete días de intensa actividad.
Un manifiesto de resistencia cultural
Este año, la feria llega a su octava edición con una cifra contundente: ciento un eventos distribuidos entre la sala principal, la sala alternativa, el escenario abierto y la zona infantil. El centro moral del encuentro es Antonio Pérez Esclarín. Español de nacimiento y venezolano de corazón, Pérez Esclarín ha dedicado más de cinco décadas a enseñar con alma. Llegó a Venezuela siendo casi un adolescente y se quedó en las escuelas de los barrios de Maracaibo y en las aulas universitarias. Su obra incluye más de sesenta libros que han iluminado a generaciones de maestros, promoviendo una pedagogía que insiste en formar corazones. Honrarlo no es un gesto de cortesía, sino una declaración de principios.
Siete días de programación diversa
Las jornadas incluirán presentaciones de libros, coloquios, lecturas de poesía, teatro, música en vivo y actividades infantiles. La programación destaca el tercer simposio venezolano de pensamiento literario, en homenaje al ensayista Miguel Marcotrigiano, que reunirá a los críticos nacionales más agudos. Asimismo, autores de Argentina, Colombia, España, Chile y Costa Rica se conectarán virtualmente para demostrar que la ciudad sigue siendo un nodo irrenunciable de la conversación literaria latinoamericana. Además, el grupo Baralt teatro clásico presentará una obra que convierte los versos isabelinos en cuerpos bajo el sol marabino.
Gestión civil sin tutela estatal
La feria demuestra que la cultura no necesita esperar el permiso del Estado para existir. El movimiento poético de Maracaibo, mediante fondos propios y alianzas autogestionadas, llena un vacío histórico en la promoción de la lectura. Como afirma Luis Perozo Cervantes, la iniciativa independiente responde con éxito a la escasez de políticas públicas editoriales. Del 14 al 20 de junio, Maracaibo demostrará que sigue siendo una ciudad que lee sin pedir permiso.
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