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El equipo de Mikel Arteta se impuso por 2-3 en Stamford Bridge con goles de Ben White, Viktor Gyökeres y Martín Zubimendi. A pesar del doblete de Alejandro Garnacho para los locales, los «gunners» se llevan una renta vital para el partido de vuelta que se disputará en el Emirates Stadium el próximo 3 de febrero.
El fútbol inglés vivió una noche de alta intensidad en el primer asalto de las semifinales de la Copa de la Liga. En un encuentro marcado por la efectividad ofensiva y los ajustes tácticos, el Arsenal logró una victoria estratégica como visitante al derrotar al Chelsea por 2-3. El conjunto dirigido por Mikel Arteta demostró su madurez en los momentos críticos, logrando silenciar Stamford Bridge en tramos clave del partido y resistiendo el empuje final de un cuadro «blue» que nunca se dio por vencido ante su afición.
Un inicio dominante y el protagonismo del VAR
El Arsenal no perdió tiempo para imponer sus condiciones sobre el césped. Desde el pitido inicial, la presión alta de los visitantes dificultó la salida limpia de balón del Chelsea, ahora bajo la dirección técnica de Liam Rosenior. La recompensa llegó apenas al minuto 7, cuando Declan Rice ejecutó un tiro de esquina con precisión quirúrgica. Ben White, libre de marca en el área pequeña, conectó un potente cabezazo que batió al guardameta local.
Aunque el festejo fue inmediato en el sector visitante, el árbitro detuvo la reanudación para consultar con el VAR por una posible posición adelantada que obstruía la visión del portero. Tras unos minutos de gran tensión e incertidumbre en las gradas, el gol fue finalmente convalidado, otorgando al Arsenal la ventaja temprana que buscaban para controlar los ritmos del juego.
La efectividad de Gyökeres y el control de Zubimendi
El guion del segundo tiempo comenzó de la mejor manera posible para los intereses del norte de Londres. En el minuto 49, recién regresados de los vestuarios, Viktor Gyökeres aprovechó un desajuste defensivo en la zaga local para ampliar la diferencia a 0-2. El delantero sueco volvió a demostrar por qué es una de las piezas más cotizadas del ataque del Arsenal, definiendo con frialdad ante la salida desesperada del arquero.
El Chelsea, lejos de desplomarse, encontró una vía de escape a través del talento individual. Alejandro Garnacho, la figura más activa del ataque local, logró descontar en el minuto 58 tras una gran jugada colectiva que finalizó con un disparo cruzado. Este tanto inyectó una energía renovada a Stamford Bridge, y el equipo de Liam Rosenior vivió sus mejores minutos buscando el empate con insistencia. Sin embargo, cuando el asedio era más intenso, apareció Martín Zubimendi en el minuto 71.
Un cierre frenético y la mirada puesta en la vuelta
La recta final del partido recuperó el dramatismo cuando, en el minuto 83, nuevamente Alejandro Garnacho apareció para marcar su segundo gol de la noche tras una brillante acción individual. Con el 2-3 en el marcador y mucho tiempo por delante incluyendo el añadido, el Chelsea volcó todos sus recursos al ataque, obligando al Arsenal a replegarse en su propia área para achicar balones.
A pesar de los intentos desesperados de los locales y de los centros laterales que buscaron el empate de forma agónica, el pitido final confirmó la sufrida victoria de los pupilos de Mikel Arteta.
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