
El talentoso camarero de 23 años asegura su futuro en Oakland con un acuerdo de 70 millones de dólares tras una brillante campaña de debut.
Compromiso a largo plazo en la bahía
Los Atléticos han dado un golpe de autoridad sobre la mesa al asegurar la permanencia de una de sus piezas más brillantes. La organización anunció oficialmente este viernes que el camarero Jacob Wilson ha firmado una extensión de contrato por siete años y 70 millones de dólares. Este acuerdo no solo blinda el futuro del jugador, sino que incluye una opción del club para una octava campaña, lo que demuestra la confianza ciega en su desarrollo tras su impactante irrupción en las Grandes Ligas durante 2024.
Con esta firma, la gerencia continúa ejecutando su plan maestro de retención de talento joven. Wilson, quien se consolidó rápidamente como un favorito de la afición, se une a la estructura central de un equipo que busca dejar atrás los años de reconstrucción para establecerse como un contendiente serio en la División Oeste de la Liga Americana.
Una temporada de novato para el recuerdo
La decisión de la oficina central no es casualidad. Jacob Wilson, de apenas 23 años, viene de completar una zafra histórica en la que estuvo en la conversación para el Novato del Año de la Liga Americana hasta el último día. Aunque finalmente ocupó la segunda posición en las votaciones, superado por su propio compañero Nick Kurtz, el camarero dejó registros que justifican plenamente la inversión de 70 millones.
Durante la campaña anterior, Wilson mantuvo un promedio de bateo de .311, despachó 13 cuadrangulares y registró un OPS de .799. Estas cifras, sumadas a una defensa de élite en la segunda almohadilla, le permitieron ser convocado al Juego de Estrellas en su primer año completo en el «Big Show». Su capacidad para poner la bola en juego y su madurez en el plato lo han convertido en el motor ofensivo que el equipo necesitaba.
El núcleo de la nueva era
La extensión del infielder es el movimiento más reciente en una agresiva estrategia de acuerdos a largo plazo para los denominados «jugadores clave». Desde inicios de 2025, los Atléticos han invertido agresivamente en su plantilla. El bateador designado Brent Rooker aseguró su estancia por cinco años y 60 millones de dólares, mientras que los jardineros Lawrence Butler y Tyler Soderstrom pactaron por 65.5 y 86 millones respectivamente.
Esta política de renovaciones busca evitar la fuga de talentos que afectó a la franquicia en el pasado. Al tener a este cuarteto bajo control contractual por al menos cinco temporadas más, la organización envía un mensaje claro de estabilidad tanto a sus competidores como a su base de seguidores, construyendo una identidad sólida en torno a la juventud y el poder.
Hacia un 2026 de altas expectativas
A pesar de que el récord general de la temporada pasada (76-86) situó al equipo en la cuarta posición divisional, los indicadores internos invitan al optimismo. Tras la pausa del Juego de Estrellas, el conjunto registró una marca de 35-29, posicionándose entre los diez mejores rendimientos de todas las Grandes Ligas en la segunda mitad del calendario.
Con Jacob Wilson amarrado a largo plazo y Nick Kurtz proyectando un crecimiento exponencial tras su galardón individual, el panorama luce despejado. Los Atléticos han dejado de ser un equipo en transición para convertirse en una amenaza real que apunta directamente a la postemporada en 2026.
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