
Con un cuadrangular decisivo de Tucupita Marcano y una apertura brillante de Ricardo Sánchez, la nave turca vence 3-1 a la tribu y queda a dos pasos del campeonato.
Un madero encendido en el momento de mayor presión
Los Navegantes del Magallanes han dado un golpe de autoridad que retumba en todo el oriente del país. En un encuentro marcado por el pitcheo estratégico y la oportunidad ofensiva, el conjunto filibustero derrotó 3-1 a Caribes de Anzoátegui este miércoles. Con este resultado, la novena dirigida por Eduardo Pérez toma una ventaja crítica de 2-0 en la Gran Final de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, silenciando las gradas del estadio Alfonso «Chico» Carrasquel.
La historia del encuentro se escribió en un solo swing. Tucupita Marcano, cuya condición física era una interrogante semanas atrás, despejó cualquier duda sobre la potencia de su brazo y su swing. Con dos corredores en base, Marcano conectó un sólido cuadrangular que trajo las tres carreras de la victoria. Este estacazo no solo reafirma su valor en la alineación, sino que castigó la mínima vacilación del pitcheo aborigen, que hasta ese momento había logrado contener a la artillería eléctrica.
El Pitcher del Año dictó cátedra en el montículo
Mientras la ofensiva hacía lo propio, desde la lomita Ricardo Sánchez ratificó por qué fue galardonado con el premio al Pitcher del Año. El zurdo navegante lanzó 5.0 entradas de altísima calidad, permitiendo apenas una anotación. Su control sobre la zona de strike y la mezcla inteligente de lanzamientos quebrados desarticularon por completo el plan de ataque de Caribes. Sánchez trabajó bajo presión, pero su madurez le permitió salir de los aprietos necesarios para acreditarse una victoria fundamental en sus aspiraciones personales y colectivas.
El relevo del Magallanes también merece una mención especial. Tras la salida de Sánchez, el bullpen turco se encargó de colocar un candado absoluto al marcador. Los brazos de los Navegantes se mostraron frescos y dominantes, impidiendo cualquier intento de remontada por parte de una «tribu» que se vio frustrada ante la efectividad del pitcheo rival. Esta combinación de apertura sólida y cierre hermético ha sido la fórmula del éxito durante toda la postemporada.
Estadísticas que alimentan la ilusión del campeonato turco
El panorama para Caribes de Anzoátegui luce cuesta arriba. Históricamente, de las 33 ocasiones en las que un equipo ha logrado ganar los primeros dos compromisos de la serie final, en 24 de ellas han terminado levantando el trofeo. Además, el Magallanes llega a este punto con una racha envidiable de 9 victorias consecutivas, una inercia ganadora que parece difícil de frenar ahora que la serie se traslada a su feudo en Valencia.
Sin embargo, en el beisbol venezolano nada está escrito hasta el último out. Existen precedentes donde el 2-0 no fue definitivo, como la remontada de los Leones del Caracas en 1994 o la reciente gesta de los Cardenales de Lara ante Bravos de Margarita. A pesar de estos datos aislados, la nave zarpa hacia el Juego 3 con el viento a favor y la estadística de su lado, buscando sentenciar la serie ante su propia afición este jueves por la noche.
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