
Cristiano Ronaldo y Donald Trump se reúnen en el Despacho Oval.
La Casa Blanca fue el escenario de una cumbre de alto perfil que capturó la atención global: Cristiano Ronaldo, capitán de la selección de Portugal, leyenda del fútbol mundial y estrella del Al-Nassr saudí, sostuvo un encuentro privado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La visita se enmarcó en la agenda del astro portugués previo a su participación en una cena de gala ofrecida en honor al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, a quien acompañaba como parte de la delegación oficial.
La reunión tuvo lugar en el emblemático Despacho Oval, un espacio reservado habitualmente para líderes mundiales. Allí, ambos posaron para una fotografía que fue inmediatamente difundida por Margo Martin, asesora del mandatario, desatando una oleada de reacciones en redes sociales. El encuentro se extendió en un recorrido ofrecido por Trump a Ronaldo y su pareja, Georgina Rodríguez, por la histórica columnata de la Casa Blanca, donde se exhiben retratos de expresidentes. Un video de este paseo fue compartido por la residencia presidencial con el mensaje conciso y poderoso: “Dos GOAT”, en alusión al acrónimo de “Greatest of All Time” (El más grande de todos los tiempos), comparando tácitamente al ícono del fútbol con el liderazgo del mandatario.
La presencia de Ronaldo no pasó inadvertida en la cena oficial celebrada esa noche. El presidente Trump hizo una mención especial al destacar la figura del futbolista, revelando que su hijo, Barron Trump, estaba “especialmente entusiasmado” por la oportunidad de conocer a la superestrella. Mientras se desarrollaba su agenda en la capital estadounidense, Ronaldo y Rodríguez se hospedaron en un hotel de lujo, manteniendo la discreción habitual de sus movimientos internacionales.
Esta visita adquiere una dimensión estratégica considerable. El delantero se ha consolidado como un activo embajador internacional de las inversiones y el turismo del reino saudí, y su aparición en la sede del poder estadounidense subraya la creciente influencia global del deporte y sus figuras más destacadas. El contexto es crucial: la visita se produce a medida que se intensifican los preparativos para el Mundial de 2026, un evento que Estados Unidos coorganizará con México y Canadá. La presencia de una figura de la talla de Ronaldo potencia la visibilidad del torneo.
Previo al encuentro, el delantero había manifestado públicamente su interés en sostener una conversación con el presidente Trump sobre temas de “paz global”. Si bien no se han revelado los detalles específicos de la conversación privada, la conexión entre el deporte y la geopolítica es innegable.
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