
El capitán del equipo nacional asegura que el apoyo de treinta millones de ciudadanos fue el motor del campeonato.
La consagración de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 ha dejado una huella imborrable en la historia del deporte nacional. En el epicentro de esta gesta se encuentra Salvador «Salvy» Pérez, el capitán de la selección, cuya jerarquía y experiencia resultaron fundamentales tanto dentro como fuera del diamante. Tras el emocionante triunfo ante Estados Unidos, el receptor de los Reales de Kansas City compartió sus reflexiones sobre lo que significa este primer cetro mundial para la nación.
El orgullo de representar a una nación entera
Para el careta valenciano, el éxito obtenido el pasado martes trasciende lo estrictamente deportivo. Pérez enfatizó que, aunque cada jugador salta al terreno con su uniforme, el peso de la responsabilidad es compartido por toda la población venezolana. Según sus propias palabras, la presencia de los fanáticos se sintió en cada entrada del torneo.
«Tú sabes de dónde vienes, sabes que son treinta millones de venezolanos que están apoyándote. Eso es lo más importante», expresó conmovido el capitán. Salvador destacó que ese aliento masivo fue la fuerza invisible que permitió al equipo superar los momentos de mayor presión ante las potencias del béisbol organizado.
Diferencias entre la gloria profesional y la nacional
Con una carrera llena de éxitos en las Grandes Ligas, incluyendo un anillo de Serie Mundial, Salvador Pérez posee una perspectiva única sobre el éxito. No obstante, el receptor fue enfático al diferenciar la magnitud de ganar con la selección nacional frente a los logros obtenidos en el sistema estadounidense.
«La Serie Mundial es uno de los campeonatos más importantes de las Grandes Ligas, pero cuando juegas por tu país es un poquito más allá», indicó el receptor. Esta hazaña, según Pérez, es un homenaje a todas las personas que han formado parte del proceso de formación de cada jugador, desde sus inicios en las ligas menores hasta el estrellato.
Un mensaje de gratitud y motivación final
El capitán no quiso cerrar su intervención sin reconocer el sacrificio familiar y el impacto de la opinión pública. Recordó con cariño el esfuerzo de los padres de cada pelotero y de quienes brindaron una mano amiga en los comienzos. Finalmente, agradeció los mensajes de afecto recibidos, aclarando que incluso las críticas sirvieron para fortalecer el espíritu del grupo. «Nos motivó», concluyó con una sonrisa de victoria.
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