
La economía venezolana concluye el año 2025 en medio de una marcada volatilidad cambiaria. Según el último reporte del Banco Central de Venezuela (BCV) emitido este miércoles, la tasa oficial de cambio cerró en 301,37 bolívares por dólar, consolidando una tendencia alcista que se agudizó durante el último trimestre.
El impacto de diciembre y el balance anual
El último mes del año fue particularmente agresivo para el signo monetario nacional. El 1 de diciembre, la divisa cotizaba en 247,30 bolívares; el cierre actual representa un incremento del 21,86% en apenas 30 días.
Sin embargo, la perspectiva anual revela la magnitud de la devaluación. Al contrastar con los 52,02 bolívares en los que inició el año, el valor de la moneda norteamericana se disparó un 479,33% en los últimos 12 meses, dejando una pérdida de valor del bolívar superior al 80% en 2025.
Inflación fuera de control y brecha con el paralelo
La estabilidad cambiaria que se intentó mantener a inicios de año colapsó en el segundo semestre. El BCV, que registró una inflación acumulada del 105% hasta mayo, redujo significativamente la inyección de divisas a partir de julio, lo que generó un efecto de «olla de presión» en el mercado.
Para este 31 de diciembre, la distorsión entre los mercados es crítica:
Tasa Oficial (BCV): 301,37 Bs.
Tasa Paralela (Referencia USDT/USDC): Sobrepasa los 660,00 Bs.
Brecha Cambiaria: Se ubica en un 119%, lo que dificulta la reposición de inventarios y presiona los precios al consumidor final.
Geopolítica y logística petrolera: El detonante según Bloomberg
De acuerdo con un reporte especializado de Bloomberg News, el debacle económico actual no es aislado. La escalada inflacionaria, que alcanzó un 556% anual en diciembre, coincide con la implementación de restricciones por parte del gobierno estadounidense sobre los buques petroleros en puertos nacionales.
Las tensiones por el despliegue militar en el Caribe y la incautación de crudo han limitado el flujo de caja del Estado, restringiendo la capacidad de maniobra del BCV para contener el tipo de cambio. Este escenario deja a los venezolanos frente a un inicio de 2026 marcado por la incertidumbre y un alto costo de vida, impulsado por una de las devaluaciones más profundas de los últimos años.
Diariorepublica.com



