
El plan bilateral contempla la rehabilitación prioritaria de la central de Guri en un plazo de seis a doce meses, proyectando la incorporación progresiva de hasta seis gigavatios de energía en un periodo de seis años.
El gobierno de Estados Unidos y la empresa de servicios energéticos GE Vernova suscribieron un acuerdo estratégico con el ejecutivo venezolano con la finalidad de intervenir el deteriorado sistema eléctrico nacional. La iniciativa busca generar resultados operativos en un lapso inicial de seis a doce meses, sentando las bases para una recuperación sostenida de la infraestructura energética en los próximos años.
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, detalló que la prioridad inmediata del plan consiste en optimizar las instalaciones operativas en el territorio nacional. Según el funcionario, los esfuerzos iniciales se concentrarán en devolver los activos existentes a condiciones adecuadas de funcionamiento, reducir la frecuencia de las interrupciones del servicio y ampliar de manera progresiva las horas de suministro eléctrico continuo para la población.
Rehabilitación prioritaria de la Central Hidroeléctrica de Guri
Uno de los puntos centrales del convenio radica en la recuperación técnica de la Central Hidroeléctrica de Guri. Construida en la década de mil novecientos sesenta, esta planta genera actualmente solo la mitad de la capacidad instalada para la que fue diseñada originalmente, debido al desgaste prolongado de sus turbinas y a la falta de mantenimiento en las líneas de transmisión.
El convenio formalizado en Caracas forma parte de una serie de compromisos asumidos por firmas internacionales para reactivar el sector energético en el país. La firma del documento contó con la presencia de autoridades de ambos gobiernos en el Palacio de Miraflores, en el marco de una agenda orientada a atraer inversiones e infraestructura técnica especializada.
Proyección de capacidad energética a mediano y largo plazo
Las proyecciones trazadas por la Casa Blanca establecen que GE Vernova incorporará un gigavatio de nueva energía al sistema durante los primeros veinticuatro meses de ejecución. Posteriormente, la planificación contempla la adición de cinco gigavatios adicionales en un lapso de cuatro años, lo que sumaría un total de seis gigavatios de capacidad instalada al término del proyecto.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, catalogó la alianza con la firma estadounidense como un hito clave para la estabilidad del país. La mandataria ha reiterado la urgencia de fortalecer la red eléctrica ante los desafíos operativos acumulados y las exigencias climáticas que afectan de forma recurrente los embalses de generación hidroeléctrica.
La implementación de este acuerdo representa un giro estratégico en las relaciones bilaterales en materia energética. La reactivación de los activos eléctricos no solo busca aliviar el déficit de generación doméstica, sino también crear un entorno de estabilidad técnica que facilite la operatividad de otros sectores industriales clave, incluida la producción petrolera en el territorio venezolano.
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